Mensaje para los artistas

Con ocasión del año jubilar de la Iglesia Católica Romana el papa Francisco recuerda a los artistas su responsabilidad y lo que pueden aportar a la humanidad. Un mensaje inspirador. https://www.vatican.va/content/francesco/es/homilies/2025/documents/20250216-omelia-giubileo-artisti.html

El beso de Dios

foto: pixabay El beso de DiosLas beguinas y la espiritualidad del amado y los cuidados Las beguinas fueron un movimiento religioso femenino que surgió en Europa durante la Edad Media, específicamente en los siglos XII y XIII. Rompieron con las normas tradicionales del monacato y la vida matrimonial, desarrollando una espiritualidad propia y una forma de vida autónoma y solidaria que perduró durante varios siglos en Europa.Llevaban una vida de profunda oración. Lograron formarse. Y al mismo tiempo se dedicaron al servicio a los más pobres y los enfermos. Prado Pérez de Madrid, en su libro El beso de Dios, nos cuenta la historia de las beguinas y nos introduce en sus escritos místicos. Además, nos ofrece canciones inspiradas en textos de las beguinas y nos guía en un tiempo de oración. Se trata de un libro espiritual de gran calidad. Y nos despierta el interés por estas mujeres que han sido injustamente olvidadas por la historia.

Una sociedad libre de ceguera

Cada 15 de enero se conmemoran el natalicio de Martin Luther King (1929-1968), quien dedicó gran parte de su vida a la defensa de los derechos civiles de los afroamericanos, pero también a la construcción de una sociedad libre de “ceguera”, en donde todos coexistiéramos pacíficamente.Compartimos este artículo sobre su vida, su lucha y sus convicciones… https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/el-perdon-no-es-un-acto-ocasional-es-una-actitud-permanente-martin-luther-king

Teología de la esperanza

El 3 de junio 2024 murió un gran teólogo: Jürgen Moltmann. Vale la pena escuchar testimonios sobre su vida y su Teología de la esperanza. Compartimos una entrevista con la Dra. Nancy Bedford, que fue alumna suya.

¿Qué esperamos?

Me pregunto: ¿Qué esperamos? En tiempos de Jesús el pueblo judío esperaba un Mesías… El fundamento de esta esperanza era la convicción que Dios cumple con su promesa. Pero ¿cuál fue esta promesa?En realidad, la percepción de la promesa de Dios fue evolucionando…En un principio no se hablaba de un Mesías. Más bien se trataba de la promesa de una tierra, de una descendencia…El profeta Isaías formula la promesa de Dios de otra manera: habitará el lobo junto al cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el ternero y el leoncillo pacerán juntos, un muchacho pequeño cuidará de ello…Su interpretación es que Dios prometía un mundo sin violencia… Cuando en Israel se instaura la monarquía, empieza la creencia que la promesa se realizará a través de una persona: un rey salvador…Pero resulta que después de cuatro siglos de monarquía no hubo paz, y el pueblo fue deportado a Babilonia. El hecho es que Dios nos sorprende siempre: ¡cumplió su promesa a través de una mujer! Dios anuncia a María de Nazaret que dará a luz un hijo y le pide que le ponga el nombre de Jesús, que significa El Salvador. Ella dice “sí” y, reformula las promesas de Dios proclamando el Magníficat.Los cristianos solemos afirmar que la promesa se ha cumplido en Jesús: que Él con su vida y sus palabras, inauguró el Reino de Dios aquí en la tierra. Me pregunto: ¿qué quiere decir esto cuando el mundo hoy arde de violencia, guerras e injusticias y está lleno de pobres, cautivos, ciegos, oprimidos…?La clave está quizás en María… Ella entendió que Dios, para realizar su promesa espera nuestra adhesión a su proyecto, llamado Reino de Dios; espera nuestro “sí”. Y este “sí” de la humanidad, -de cada uno de nosotros-, a la paz, la justicia, y el amor, tarda en darse. En vez de preguntarnos ¿qué esperamos?, quizás habrá que decir ¿Qué esperamos para dar nuestro “sí”? ¿Por qué tardamos tanto en confiar en el proyecto de Dios? La esperanza cristiana es que cada vez más personas digan “sí” a la invitación de Jesús: “que os améis unos a otros como yo os he amado.” (Jn 15, 12). Pauline Lodder, Pineda de mar

La misión educativa de la universidad

El 6 de noviembre de 2024, se otorgó el título “Honoris Causa, de Magíster en Educación” al cardenal y arzobispo de Bogotá, monseñor Luis José Rueda Aparicio. Les proponemos aquí su discurso, que fue muy interesante. Especialmente cuando habla a partir del minuto 7:22 de los 3 pilares de la misión educativo de la universidad: la sabiduría de la esperanza, la sabiduría de la fraternidad y la sabiduría para la paz.

No hay palabras. Asumir la muerte de un hijo

Reseña del libro de Francesc Torralba. Editorial Now Books, 2024 Vivir en primera persona la muerte de un hijo es, según quienes la han experimentado, un dolor lacerante, inimaginable, que va más allá de cualquier pérdida y resulta difícil de asimilar. Francesc Torralba (Barcelona, 1967), maestro, filósofo y teólogo, nos presenta en su libro No Hay Palabras: Asumir la Muerte de un Hijo una obra profundamente personal, centrada en sus vivencias, percepciones y sentimientos, y en cómo comprende la realidad a partir de la experiencia traumática de perder a su hijo Oriol en plena juventud adulta. Antes de esta dolorosa vivencia, Torralba ya había escrito sobre la muerte; sin embargo, en esta ocasión, lo hace desde una perspectiva vivencial, encarnando su propio duelo por Oriol. Este es un libro sereno y pragmático, escrito desde el corazón. En la primera parte, Francesc Torralba inicia relatando con detalle aquel fatídico 14 de agosto, cuando él y su hijo emprendieron una travesía retadora, motivadora y cuidadosamente planeada por Oriol. Ambos, apasionados por las caminatas y el deporte, solían compartir estas salidas en complicidad amistosa. En la segunda parte de No Hay Palabras: Asumir la Muerte de un Hijo, el autor explora los temas que le han ayudado a aprender y a sanar durante el proceso de duelo tras la trágica muerte de su hijo. En cada capítulo, presenta reflexiones a través de conceptos emparejados y, en algunos casos, contrapuestos. Cito algunos: Experiencia y autoridad; Hechos y acontecimiento; La situación límite; Relatividad y trascendencia; Apego, sufrimiento y dolor; De la ira a la resignación infinita; Proximidad y continuidad; El valor terapéutico del ritual; Afrontamiento y evasión; El duelo, la risa y la culpa; y, finalmente, La experiencia de la gratitud. Como buen maestro y filósofo, Torralba cierra el libro con un capítulo titulado Las Palabras del Filósofo. En este apartado, reflexiona a partir de la obra Junto a una Tumba de Soren Kierkegaard, un filósofo que ha estudiado y releído y a quien considera un compañero de camino. Inspirado por Kierkegaard, el autor encuentra un bálsamo para su alma atormentada. De modo intimista, expresa: “Mi hijo murió demasiado joven, pero dio mucho mientras vivía, y estos dones que nos regaló son evocados y recordados por sus amigos. Permanecerán siempre en sus recuerdos”. Con No Hay Palabras: Asumir la Muerte de un Hijo, Francesc Torralba busca ofrecer un bálsamo a otras personas que, como él, se encuentran atravesando una situación de duelo y pérdida. Termino esta reseña con una hermosa canción dedicada a Oriol Torralba. En referencia a la «felicidad imperfecta» que su padre, F. Torralba, expone en la tercera parte de No Hay Palabras, su hija Anna, tras este trágico suceso, supo expresar en una canción compuesta por ella misma la ‘Felicidad imperfecta’ que compartió con su hermano del alma. Cantar ayuda a asumir la tristeza, el dolor, y a revivir recuerdos y presencias a través de un lenguaje artístico y emotivo.

La vida vale más que una causa

El ataque del 7 de octubre 2023 de Hamás y otros grupos armados contra Israel, agravó de tal manera el conflicto árabe israelí, que un año después, solamente en Gaza, ya hay más de 40.000 muertos y 96.000 heridos. Además, ha desencadenado la violencia en toda la región del Medio Oriente, implicando otros países. También ha polarizado al Occidente: parece que todos tenemos que escoger entre ser pro-Israel o pro-Palestina. Acabo de leer un libro que se llama “Hijo de Hamás” . Se trata de la historia de Mosab Hassan Yousef, hijo mayor de unos de los fundadores de Hamás. Leer el testimonio de una persona directamente implicada en el conflicto nos abre horizontes diferentes a lo que, en general, proponen los medios de comunicación dominantes. El libro nos sumerge en la realidad de un niño palestino que en su infancia tiró piedras a los israelitas; de joven estuvo en prisión. Y viviendo al lado de un gran cementerio vio cada vez más entierros de jóvenes. Poco a poco, Mosab se da cuenta que la violencia no tiene sentido y cuando le ofrecen trabajar como espía para Israel, su objetivo principal es de evitar que haya más muertos a causa de los atentados terroristas. Su visión de la vida cambia definitivamente cuando entra en contacto con cristianos y lee el Nuevo Testamente. Unos de los versículos que más le impresiona es: Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. (Mt 5, 43-45). Mosab desea amar a todas las personas y descubre que los verdaderos “enemigos” a combatir son la codicia, el orgullo y las ideologías que viven en nuestro interior. Me pregunto ¿cómo es posible que en Occidente nos dejemos polarizar, en vez de promover una espiritualidad basada en el amor a todos? ¿Por qué no defendemos que la vida de los presentes en este mundo, -de las israelís, de los palestinos, de los rusos, de los ucranianos, y de cada persona que habita la tierra-, vale más que cualquier causa…? No nos dejemos llevar por la riada de violencia que inunda el mundo actual: ¡Seamos artesanos de paz! Pauline Lodder

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