VIVIR EL PRESENTE EN LO COTIDIANO

Amanece y los primeros rayos de sol se asoman por la Cordillera de los Andes en el altiplano chileno. Es el naciente, denominación que se da en estas latitudes cuando el sol aparece por el Este. Para los antiguos atacameños “mirar el sol” era calcular el tiempo durante el día. En estas primeras horas de la mañana, el termómetro marca varios grados bajo cero. Es lo habitual en este desierto de altura, como es el Desierto de Atacama, donde la oscilación térmica entre el día y la noche es considerable. Sin embargo, a medida que el astro rey asciende, el ambiente se va entibiando. Salgo a caminar por los senderos que surcan este árido paisaje. El aire es fresco pero no helado. Se agradece su caricia mientras contemplo los volcanes que, majestuosos, se alzan en el horizonte. Son los “mallku” o “apus”,  cerros tutelares que cuidan y protegen a los habitantes de los valles regados por las aguas que provienen de sus nevadas cumbres. Procuro no pensar. Solo contemplar. Pero inevitablemente, mil pensamientos bombardean mi mente. Los dejo estar y vuelvo a la percepción. Sentir la caricia del sol, oír el silbido del viento, mirar y contemplar la cordillera y este cielo de azul intenso, escuchar mis pasos… A medida que me acerco a los campos de cultivo del  pequeño oasis, huelo la tierra recién abonada y regada. De vez en cuando, respiro hondo.  De nuevo, pensamientos vienen y van, van y vienen…   Después de un buen trecho de solitaria caminata, me encuentro con Irene. Está pastoreando sus ovejas. Es boliviana. Habla quechua. Mientras pastorea y camina, hila con la puchka (huso, en lengua quechua). Ella misma esquila la lana de sus ovejas, la escarmena, la hila, la lava y con ella teje hermosos chales y otras prendas de abrigo. No ha tenido una vida fácil. Sin embargo, dice, es feliz. Vive con su esposo, cuatro hijos y dos nietas. Siendo niña tuvo que empezar a pastorear las llamas de sus padres. Largas jornadas de soledad en la inmensidad de la puna altiplánica boliviana. Fue poco a la escuela, pero tiene esa sabiduría que da la vida a quienes saben extraer lecciones de ella. Afirma que con lo que tienen pueden vivir tranquilos y no necesitan más. Sigo mi camino. Me viene a la mente esa concepción cíclica del tiempo que tienen algunos de los pueblos originarios chilenos: aymaras, lickan-antai (atacameños), mapuches. Representan simbólicamente el tiempo como un círculo o rueda que gira en movimiento continuo en dirección contraria a las manecillas del reloj, siguiendo los movimientos del sol y otros astros. Sorprende, por ejemplo, que para los aymaras, el pasado está adelante y el futuro atrás. Una cosmovisión totalmente distinta a la occidental que concibe el tiempo como una flecha disparada hacia delante. Me hace pensar en algo ya dicho por el Dr. Alfredo Rubio acerca de que estamos demasiado influenciados por una filosofía griega, clásica, escolástica en que todo es orden, lógica, claridad. Cuando de hecho, la realidad es compleja, difusa, misteriosa, muchas veces, inabarcable.  Respecto al pasado, presente y futuro, Rubio señalaba: “Otra cosa fruto de nuestra mentalidad (pasado-presente-futuro) es que creemos que el pasado ya está definitivamente hecho. Y no. El pasado está aún haciéndose. Pues depende del presente, y aún del futuro, que el pasado sea de una manera o de otra… O sea que el pasado vive presente y en el presente. En cierto modo, como ya simultaneidad. Es artificial desglosarnos en pasado, presente y futuro, como desglosar en haces de colores la luz blanca con un prisma.”  Similar a la concepción del tiempo  que tiene el mundo andino donde no hay una distinción tajante entre pasado y futuro porque el “presente” los contiene a ambos. Vivir con profundidad y sentido el tiempo que tenemos es un aprendizaje. “No es fácil vivir con hondura lo cotidiano. Es un arte que se ha de aprender”, afirma Pagola. Vivir el día a día con paz y sosiego, sin dejarse arrastrar por el activismo, no necesariamente depende del lugar donde transcurre la cotidianidad. La actitud, el posicionamiento, los valores,  las prioridades que cada uno va tomando ante la realidad es lo que marca la diferencia. Habitar en una gran metrópoli no significa que no se pueda encontrar tiempo para cultivar la vida interior. Del mismo modo, que vivir en un medio rural o desértico no asegura que la persona logre ese saber habitar con uno mismo. El sol, aunque es invierno, ya calienta. Voy llegando a casa. Entro en mi habitación. Cierro la puerta. En la soledad y el silencio me aquieto. Saboreo unos instantes de eternidad. Lourdes Flavià Forcada, Chile

Cántico de las criaturas, san Francisco de Asís

Hace unos 800 años, San Francisco de Asís, mientras vivía en San Damián y poco antes de su muerte (en 1226), escribió el Cántico de las criaturas. Esta obra es un himno que expresa amor, gratitud y unidad con toda forma de vida. Con el paso del tiempo, este himno ha trascendido fronteras y culturas, convirtiéndose en una inspiración para músicos, cantores y artistas de todo el mundo. Su mensaje, lleno de paz y ternura, nos recuerda la importancia de cuidar, respetar y amar la creación. En él, San Francisco nos invita a reconocer a Dios como el origen de toda vida y a asumir nuestra responsabilidad de protegerla y cultivarla con amor. A continuación, presentamos el Cántico de las criaturas, recitado en varios idiomas: italiano medieval, español, inglés, alemán y francés,  https://www.youtube.com/watch?v=rMt4rLoY9Mo   y en catalán, https://youtu.be/miF6rCuuFo0 El Cántico de las criaturas interpretado en diferentes lenguas:

El poder de la oración

Llevamos ya un tiempo produciendo podcasts sobre la oración que se pueden escuchar en nuestro canal YouTube . Las Colegiadas somos personas que practicamos regularmente tiempos largos para estar solas y en silencio. Hemos encontrado este vídeo de gran belleza, muy sintónico con nuestras convicciones. Vale la pena verlo y quizás algún día conocer este lugar presencialmente.

Ser en Fiesta

La colegiada Gemma Manau, teóloga nos habló sobre el tema de su tesis doctoral SER ENFIESTA. Ha trabajado sobre la noción rubiana de la fiesta. Podríamos calificar a AlfredoRubio de Castarlenas como un pensador y teólogo de la alegría. De hecho, la alegría deexistir es la piedra angular alrededor de la cual se construye su pensamiento y la fiesta esla manifestación de ésta. Sin embargo, no es ingenuo. Consciente del mal que hay en el mundo, afirma que lasciudades de la alegría se construirán sobre la sequedad de la iniquidad del mal, pues deotra forma serían vanas y efímeras. No elude el problema del mal, pero tampococonsidera que el sufrimiento sea óbice para la verdadera alegría y por lo tanto para lafiesta. Teológicamente Rubio afirma que Dios crea por gozo y gratuitamente, por lo que sepuede afirmar que Dios es el Dios Gaudens y Festivus. Ello significa que el amor, el gozo yla fiesta están inscritos en la Creación, al punto que se puede considerar que la fiesta esun existencial. En este taller ahondaremos en la noción rubiana de la fiesta para podervislumbrar la actualidad de su pensamiento.

Descubrir las beguinas

La Colegiata Cielo en la Tierra dedicó tiempo al estudio del movimiento de las beguinas. El video explica el proceso de aprendizaje que hemos seguido.

Teotemas

Se puede estudiar un tema de muy diferentes maneras: lecturas, conciertos, conferencias, viajes, entrevistas, conversaciones… Interesarse desde diferentes ángulos nos enriquece y nos entusiasma… Los podcasts llamados Teotemas reflejan nuestro interés por temas concretos. Después de haber organizado un círculo de lectura del libro “El beso de Dios. Las beguinas y la espiritualidad del Amado y los cuidados” y un concierto-conferencia “Libertad en las beguinas y otras mujeres”, un grupo de 26 personas viajarán al principios de septiembre 2025 al norte de Europa para visitar tres beguinatos. La serie de podcast Teotemas sobre las beguinas, producido por el equipo de redacción de la Colegiata, es una herramienta más para conocer mejor este movimiento de mujeres, que tanto nos inspiran hoy. 1.Sobre la Edad Media, contexto histórico en el cual nació y se desarrolló el movimiento de las beguinas. https://www.youtube.com/watch?v=CncKFWm3yEM 2. Sobre la estructura y la espiritualidad del movimiento de las beguinas. Sobre el origen de su nombre y su relación con la sociedad y la Iglesia… https://www.youtube.com/watch?v=6jo4o5g_KGs&t=8s 3. Sobre algunas beguinas concretas, de las cuales nos han llegado escritos. El movimiento también llegó a la península ibérica donde se les llamaron “beatas”. https://www.youtube.com/watch?v=WsuXe7igIxU 4. Sobre la Espiritualidad del Amado, una espiritualidad que muchas beguinas adoptaron y que se transparenta en sus escritos místicos. Se trata de la búsqueda incesante del ser humano que anhela encontrar el beso de Dios. https://www.youtube.com/watch?v=n00qE2XOJyU

De aquí a Aquí (sabiduría perenne)

Reseña del libro El teólogo y antropólogo, Javier Melloni en su libro De aquí a Aquí, nos conduce hacia el pozo interior que hay en cada ser humano. “Lo que buscamos fuera está en nosotros. Todo está Aquí. No lo alcanzamos hasta que no logramos que el fruto del árbol nazca en nosotros, en lugar de arrebatarlo”. En De aquí a Aquí, ofrece la posibilidad de seguir nuestro peregrinaje vital, invitándonos a traspasar 12 umbrales que, como la cima de una montaña, nos elevan hacia la esencia más pura, humana y divina que hay en cada ser: “Lo que realmente permite traspasar el umbral del aquí autoafirmativo al Aquí abierto a la alteridad es llegar a venerar toda existencia, acoger el carácter sagrado de cada ser”.  Se trata de pasar de la cerrazón a la apertura, del ruido al silencio, de la dispersión a la atención, de la resistencia a la rendición, del escoger a acoger, del hacer al dejarse hacer, del saber al no-saber, del juicio a la bendición, de la exigencia al agradecimiento, de ocupar un sitio a generar un lugar, del aislamiento al inter-ser y, finalmente, de la ausencia a la Presencia. “La llamada que nos llega de tantos modos -dice Melloni- es siempre y para todos la misma: vivir autopresentes en la comunión cosmoteándrica en cada momento y situación, lo cual se abre en tres direcciones: hacia las cosas, haciendo un uso reverencial de ellas; hacia las personas, teniendo un respeto sagrado por cada ser humano y hacia la Presencia silente que se vierte por doquier y que se expresa de tantas maneras como tradiciones religiosas y espirituales existen”. Este libro experiencial de Melloni, además recoge abundantes citas del legado de las diversas tradiciones religiosas y espirituales, ofreciendo sugerencias para traspasar lo superficial de nuestras vidas y dar con la base que sostiene lo real: trascendencia e inmanencia que se encuentran Aquí mismo, en el lugar en el que cada momento nos hallamos. “Tan cerca, tan lejos, Tan lejos, tan cerca…                De Ahora y de Aquí mismo”.

Habitar el Vacío Fértil

Nuestra interioridad, ¡qué misterio! A unos les da miedo descubrirla, a otros les inquieta no encontrarla… Espacio, pozo, habitación, vacío, espíritu, esencia… estas y otras palabras son conceptos que desean expresar ese enigma que nos habita por dentro. No todo está afuera y es exterioridad, aunque así nos lo venden. Desde la humildad radical del ser hay que reconocer esta parte casi desconocida, para conocernos conscientes de lo que somos: seres humanos, limitados, únicos, irrepetibles, con capacidades y limitaciones. Todo es parte del mismo ser, sin embargo, para descubrirlo hay que permitir, vaciar y estar.    Habitar el vacío fértil es un texto bello y profundo de Aleja Ruiz y trata de eso: soltar las máscaras del ego y del ruido exterior, para hacer cambios y transformarnos en ese misterioso ser y vacío que no se llena, sólo se habita.  

Libertad espiritual

Publicamos aquí el testimonio de Prado Pérez de Madrid, en el marco del III. Encuentro Teológico: Dios y nuestra libertad, 30-31 de mayo 2025.

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