<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>soledad y silencio archivos - Colegiata Cielo en la Tierra</title>
	<atom:link href="https://colegiatacieloenlatierra.org/tag/soledad-y-silencio/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/tag/soledad-y-silencio/</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 14 Jul 2023 05:33:12 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>

<image>
	<url>https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/02/cropped-favicon_colegiata_512_2-32x32.png</url>
	<title>soledad y silencio archivos - Colegiata Cielo en la Tierra</title>
	<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/tag/soledad-y-silencio/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>Modo hacer y modo ser</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/07/modo-hacer-y-modo-ser/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sara Canca Repiso]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 14 Jul 2023 05:20:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencias Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Psicología]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<category><![CDATA[cerebro]]></category>
		<category><![CDATA[psicologia]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://colegiatacieloenlatierra.org/?p=3966</guid>

					<description><![CDATA[Cuando practicamos la soledad y el silencio descubrimos cómo funciona nuestra mente y cuáles son sus tendencias: sus gustos, sus condicionamientos, los hábitos que sigue, a dónde le gusta viajar (ya sabemos que nuestra mente es muy viajera). Una parte importante del malestar y del estrés que padecemos procede de estos hábitos de la mente. Unos hábitos que podemos empezar a conocer gracias a la soledad y el silencio. Lógicamente, si aumentamos nuestra autoconciencia y autobservación vamos a comenzar desde una buena base que nos lleve a relacionarnos mejor con nosotros mismos y con nuestro entorno. La mente humana cuenta con dos modos de funcionamiento: modo hacer y modo ser. En el modo hacer la mente está centrada en lo que le falta, en el déficit, en lo que no tiene. Es el funcionamiento mental que categoriza, clasifica, ordena, marca objetivos, planifica, analiza, compara. Se centra, fundamentalmente, en los resultados, siendo estos la parte más productiva. Este modo se mueve en dos puntos de referencia: el pasado y el futuro. Así, el presente carece de sentido, siendo un mero trámite para llegar a un supuesto futuro en el que no faltará nada. Cuando estamos en este modo mental creemos que la felicidad nos espera en ese futuro. Todo lo que ahora nos está perturbando no existirá. Tenemos esa idealización, una ilusión vacía. Y, curiosamente, cada vez que llegamos a ese supuesto futuro lleno de perfección (si es que alguna vez llegamos), automáticamente vuelve a desplegarse otro nuevo futuro que comenzamos a perseguir con ansia. Esta forma de comportarse provoca mucho desgaste de energía. Si nos paramos a pensar en ser siempre productivos, nos daremos cuenta de que en nuestra vida existen muchos momentos donde no hay nada que conseguir, nada que resolver, ningún lugar al que ir. No obstante, el modo hacer es muy útil para algunas situaciones concretas: si tengo que conseguir un proyecto, he de analizar mi avance para sopesar lo que aún queda por lograr. Este modo de hacer nos ayuda a encontrar la mejor alternativa y, una vez descubierta, nos ayuda a ponerla en práctica, en marcha. Me gustaría que nos hiciéramos las siguientes preguntas: ¿Utilizamos este modo en otras situaciones? ¿Lo usamos con las personas que nos rodean, en nuestras relaciones, conmigo misma? ¿Lo hacemos centrándonos en lo que falta, en lo que no tenemos? Lo que normalmente ocurre es que utilizamos el modo hacer en todas las circunstancias y situaciones de nuestra vida, enfocándonos en lo que nos falta para que sea perfecto. Al final, lo que ocurre cuando somos guiados por nuestra mente en el modo hacer es que dejamos de disfrutar, de ser felices con nuestras vidas, a pesar de que tengamos todas las razones objetivas para ser felices ¿Cómo es posible? El motivo es que dejamos de vivir realmente, ya que el modo hacer nos dice que lo que tenemos es incompleto. Si de verdad queremos resolver un problema, tal vez, nuestros pensamientos rumiantes nos alejen de la solución. Tal vez, una buena solución será dejar que la mente se calme, como cuando el agua agitada está turbia, y necesitamos que se calme para ver con claridad. Con la mente ocurre lo mismo, necesitamos que esas aguas se calmen para que, poco a poco, veamos con claridad y tomemos decisiones desde la calma. Así, estaremos más seguros de la decisión tomada y esta será más acorde con nuestra forma de ser. Tenemos otro modo, el modo ser, que potenciamos a través de la soledad y el silencio. El modo ser es el que nos lleva a la aceptación, un lugar donde la mente puede ser capaz de quedarse en calma y considerar la realidad de forma completa. En el modo ser se acepta todo como parte de la vida, no hay excepciones. Nos damos cuenta de que somos seres contingentes, limitados, y que la aceptación es el trampolín para abrazar plenamente la vida. Se procura la experiencia total de la vida. El modo ser está pegado al presente, observa con delicadeza todo lo que le sucede y lo acepta, permitiendo la llegada de cualquier situación vital sin forzarla y, así, podremos caminar como si estuviéramos besando la tierra con los pies. Fuente:https://colegiatansdc.blogspot.com/2023/07/julio-2023.html]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/07/Cerebro-1-1-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-3969" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/07/Cerebro-1-1-1024x682.jpg 1024w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/07/Cerebro-1-1-300x200.jpg 300w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/07/Cerebro-1-1-768x512.jpg 768w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/07/Cerebro-1-1-391x260.jpg 391w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/07/Cerebro-1-1.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Wikimedia Commons</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando practicamos la soledad y el silencio descubrimos cómo funciona nuestra mente y cuáles son sus tendencias: sus gustos, sus condicionamientos, los hábitos que sigue, a dónde le gusta viajar (ya sabemos que nuestra mente es muy viajera).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una parte importante del malestar y del estrés que padecemos procede de estos hábitos de la mente. Unos hábitos que podemos empezar a conocer gracias a la soledad y el silencio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lógicamente, si aumentamos nuestra autoconciencia y autobservación vamos a comenzar desde una buena base que nos lleve a relacionarnos mejor con nosotros mismos y con nuestro entorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La mente humana cuenta con dos modos de funcionamiento: modo hacer y modo ser.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el modo hacer la mente está centrada en lo que le falta, en el déficit, en lo que no tiene. Es el funcionamiento mental que categoriza, clasifica, ordena, marca objetivos, planifica, analiza, compara. Se centra, fundamentalmente, en los resultados, siendo estos la parte más productiva. Este modo se mueve en dos puntos de referencia: el pasado y el futuro. Así, el presente carece de sentido, siendo un mero trámite para llegar a un supuesto futuro en el que no faltará nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando estamos en este modo mental creemos que la felicidad nos espera en ese futuro. Todo lo que ahora nos está perturbando no existirá. Tenemos esa idealización, una ilusión vacía. Y, curiosamente, cada vez que llegamos a ese supuesto futuro lleno de perfección (si es que alguna vez llegamos), automáticamente vuelve a desplegarse otro nuevo futuro que comenzamos a perseguir con ansia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta forma de comportarse provoca mucho desgaste de energía. Si nos paramos a pensar en ser siempre productivos, nos daremos cuenta de que en nuestra vida existen muchos momentos donde no hay nada que conseguir, nada que resolver, ningún lugar al que ir. No obstante, el modo hacer es muy útil para algunas situaciones concretas: si tengo que conseguir un proyecto, he de analizar mi avance para sopesar lo que aún queda por lograr.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este modo de hacer nos ayuda a encontrar la mejor alternativa y, una vez descubierta, nos ayuda a ponerla en práctica, en marcha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gustaría que nos hiciéramos las siguientes preguntas: ¿Utilizamos este modo en otras situaciones? ¿Lo usamos con las personas que nos rodean, en nuestras relaciones, conmigo misma? ¿Lo hacemos centrándonos en lo que falta, en lo que no tenemos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que normalmente ocurre es que utilizamos el modo hacer en todas las circunstancias y situaciones de nuestra vida, enfocándonos en lo que nos falta para que sea perfecto. Al final, lo que ocurre cuando somos guiados por nuestra mente en el modo hacer es que dejamos de disfrutar, de ser felices con nuestras vidas, a pesar de que tengamos todas las razones objetivas para ser felices ¿Cómo es posible? El motivo es que dejamos de vivir realmente, ya que el modo hacer nos dice que lo que tenemos es incompleto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si de verdad queremos resolver un problema, tal vez, nuestros pensamientos rumiantes nos alejen de la solución. Tal vez, una buena solución será dejar que la mente se calme, como cuando el agua agitada está turbia, y necesitamos que se calme para ver con claridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la mente ocurre lo mismo, necesitamos que esas aguas se calmen para que, poco a poco, veamos con claridad y tomemos decisiones desde la calma. Así, estaremos más seguros de la decisión tomada y esta será más acorde con nuestra forma de ser.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos otro modo, el modo ser, que potenciamos a través de la soledad y el silencio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El modo ser es el que nos lleva a la aceptación, un lugar donde la mente puede ser capaz de quedarse en calma y considerar la realidad de forma completa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el modo ser se acepta todo como parte de la vida, no hay excepciones. Nos damos cuenta de que somos seres contingentes, limitados, y que la aceptación es el trampolín para abrazar plenamente la vida. Se procura la experiencia total de la vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El modo ser está pegado al presente, observa con delicadeza todo lo que le sucede y lo acepta, permitiendo la llegada de cualquier situación vital sin forzarla y, así, podremos caminar como si estuviéramos besando la tierra con los pies.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente:https://colegiatansdc.blogspot.com/2023/07/julio-2023.html</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mirar con ojos nuevos</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/02/mirar-con-ojos-nuevos/</link>
					<comments>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/02/mirar-con-ojos-nuevos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Claudia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2023 06:11:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Familias y relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<category><![CDATA[contemplar]]></category>
		<category><![CDATA[cuestionarse]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://colegiatacieloenlatierra.org/?p=2262</guid>

					<description><![CDATA[Me gusta ir al mar y perderme mirando el horizonte o a la cima de una montaña y observar la ciudad ante mí. En definitiva, me da serenidad la idea de tomar perspectiva. Mirar lo mismo desde otro punto de vista. La imagen de la montaña me la enseñó mi papá cuando era niña. Cuando atravesamos una dificultad nuestra mente intenta encontrar la forma de volverla más llevadera. Una forma es hacer una pausa y tomar perspectiva, mirarla casi como en una pantalla, desde fuera, para llegar a resolver el problema o aceptarlo si no está en nuestras manos su solución. Por eso muchas veces buscamos la soledad y el silencio. Porque en el silencio, podemos escuchar otra voz.&#160; Pero ¿qué pasa cuando no existe la posibilidad de ir a una montaña o a la playa o a ningún otro sitio? Cuando nos encontramos en medio de la realidad con la que lidiar.&#160; Los seres humanos tenemos la habilidad de generar perspectiva desde donde estemos aprendiendo a preguntarnos de forma constructiva. Ante una situación determinada puedo decir&#160;¿por qué yo?&#160;o&#160;¿qué puedo aprender de esto?&#160; Según el físico teórico&#160;Jyri Kuusela,&#160;de la Agencia Espacial Europea (ESA),&#160;«el cerebro siempre está&#160;trabajando, aunque estés sentado sin hacer nada, y puede ser enseñado para actuar en nuestro beneficio”.&#160; El hombre genera alrededor de&#160;60.000 pensamientos al día&#160;y la mayoría son negativos, repetitivos y del pasado.&#160; Además de los miles de pensamientos que producimos, solemos cuestionarnos o a los demás alrededor de&#160;300 veces al día.&#160;Por lo tanto, podemos intuir cuán importante son las preguntas y pensamientos que tenemos, estos&#160;generan creencias&#160;sobre nosotros mismos y los demás. Ante la vastedad de pensamientos que producimos hemos de elegir pensar y preguntar lo que nos sugiera una salida o una respuesta para el bienestar. Tony Robbins en su libro&#160;Despertando al gigante interior&#160;(Awaken the Giant Within), describe cómo enfocar los eventos de la vida a través de sanos cuestionamientos, de modo que se vuelvan posibilidad y no obstáculo.&#160;Porque de la manera en que te cuestionas, enfrentas la vida y te relacionas.&#160; Las preguntas&#160;cambian&#160;la atención a lo que estoy preguntando y, por ende, cómo me siento; cambian el estado emocional, y cambian las herramientas a disposición, crean perspectiva.&#160; Esta pandemia es una buena oportunidad para poner en práctica esta capacidad humana para cambiar no lo sucedido, sino la experiencia que tenemos al respecto. Muchísima gente ha sufrido conjunta e individualmente. Y también mucha de ella ha decidido volver este momento uno de&#160;aprendizaje, de superación, de ayuda y solidaridad.&#160; Jesús solía cuestionar a sus discípulos constantemente, los animaba a plantearse las cosas siempre desde una perspectiva nueva. “¿Quién dice la gente que soy yo?”&#160;(Mt&#160;16,15), “¿Creéis que puedo hacer esto?”&#160;(Mt 9,28), “¿Cómo creerán cuando les hable de las cosas del cielo?”&#160;(Jn 3,12). Uno de los estilos pedagógicos de Jesús son las preguntas.&#160; Podemos mirar una pérdida, una enfermedad, una separación con ojos que nos dejen&#160;anclados en la angustia&#160;-(¿por qué yo?, ¿por qué me pasó a mí?)-&#160;o que faciliten el crecimiento, el aprendizaje y el amor&#160;(¿qué me enseña esto?, ¿qué puedo dar de mí en esta circunstancia?, ¿qué elementos tengo a disposición para salir adelante?)-. La nueva mirada no quitará el dolor, hay que aceptarlo, pero sí cambia mi experiencia del dolor.&#160; Las herramientas humanas que hemos recibido son sostenidas por la fe y la esperanza con la que abordamos la vida para&#160;generar nuevas creencias vitales.&#160; Tenemos la capacidad para producir nuevas vivencias a partir de lo que nos sucede, y para ello es necesario ejercitar nuestra mente a saber&#160;contarnos lo mismo de una manera que nos impulse hacia delante, nos enraíce humildemente en nuestro límite y nos haga mirar con ojos nuevos.&#160; Claudia Soberón Fuente: Colegiata de Nuestra Señora del Cielo: JULIO 2021 (colegiatansdc.blogspot.com)]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-2539" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-1024x684.jpg 1024w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-300x200.jpg 300w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-768x513.jpg 768w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-391x260.jpg 391w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-1536x1025.jpg 1536w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-1320x881.jpg 1320w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L.jpg 2000w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Fuente: Depositphotos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Me gusta ir al mar y perderme mirando el horizonte o a la cima de una montaña y observar la ciudad ante mí. En definitiva, me da serenidad la idea de tomar perspectiva. Mirar lo mismo desde otro punto de vista. La imagen de la montaña me la enseñó mi papá cuando era niña.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando atravesamos una dificultad nuestra mente intenta encontrar la forma de volverla más llevadera. Una forma es hacer una pausa y tomar perspectiva, mirarla casi como en una pantalla, desde fuera, para llegar a resolver el problema o aceptarlo si no está en nuestras manos su solución. Por eso muchas veces buscamos la soledad y el silencio. Porque en el silencio, podemos escuchar otra voz.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ¿qué pasa cuando no existe la posibilidad de ir a una montaña o a la playa o a ningún otro sitio? Cuando nos encontramos en medio de la realidad con la que lidiar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los seres humanos tenemos la habilidad de generar perspectiva desde donde estemos aprendiendo a preguntarnos de forma constructiva. Ante una situación determinada puedo decir&nbsp;<em>¿por qué yo?</em>&nbsp;o&nbsp;<em>¿qué puedo aprender de esto?</em>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el físico teórico&nbsp;Jyri Kuusela,&nbsp;de la Agencia Espacial Europea (ESA),&nbsp;«<em>el cerebro siempre est</em><em>á&nbsp;</em><em>trabajando, aunque est</em><em>é</em><em>s sentado sin hacer nada, y puede ser enseñado para actuar en nuestro beneficio”.</em>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hombre genera alrededor de&nbsp;60.000 pensamientos al día&nbsp;y la mayoría son negativos, repetitivos y del pasado.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de los miles de pensamientos que producimos, solemos cuestionarnos o a los demás alrededor de&nbsp;300 veces al día.&nbsp;Por lo tanto, podemos intuir cuán importante son las preguntas y pensamientos que tenemos, estos&nbsp;generan creencias&nbsp;sobre nosotros mismos y los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la vastedad de pensamientos que producimos hemos de elegir pensar y preguntar lo que nos sugiera una salida o una respuesta para el bienestar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tony Robbins en su libro&nbsp;Despertando al gigante interior&nbsp;<em>(Awaken the Giant Within)</em>, describe cómo enfocar los eventos de la vida a través de sanos cuestionamientos, de modo que se vuelvan posibilidad y no obstáculo.&nbsp;Porque de la manera en que te cuestionas, enfrentas la vida y te relacionas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las preguntas&nbsp;cambian&nbsp;la atención a lo que estoy preguntando y, por ende, cómo me siento; cambian el estado emocional, y cambian las herramientas a disposición, crean perspectiva.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta pandemia es una buena oportunidad para poner en práctica esta capacidad humana para cambiar no lo sucedido, sino la experiencia que tenemos al respecto. Muchísima gente ha sufrido conjunta e individualmente. Y también mucha de ella ha decidido volver este momento uno de&nbsp;aprendizaje, de superación, de ayuda y solidaridad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús solía cuestionar a sus discípulos constantemente, los animaba a plantearse las cosas siempre desde una perspectiva nueva. “<em>¿Quién dice la gente que soy yo?”</em>&nbsp;(Mt&nbsp;16,15), “<em>¿Creéis que puedo hacer esto?”&nbsp;</em>(Mt 9,28), “<em>¿Cómo creer</em><em>á</em><em>n cuando les hable de las cosas del cielo?”&nbsp;</em>(Jn 3,12). Uno de los estilos pedagógicos de Jesús son las preguntas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Podemos mirar una pérdida, una enfermedad, una separación con ojos que nos dejen&nbsp;anclados en la angustia&nbsp;-(<em>¿por qué yo?, ¿por qué me pasó a mí?</em>)-&nbsp;o que faciliten el crecimiento, el aprendizaje y el amor&nbsp;(<em>¿qué me enseña esto?, ¿qué puedo dar de mí en esta circunstancia?, ¿qué elementos tengo a disposición para salir adelante?</em>)-. La nueva mirada no quitará el dolor, hay que aceptarlo, pero sí cambia mi experiencia del dolor.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las herramientas humanas que hemos recibido son sostenidas por la fe y la esperanza con la que abordamos la vida para&nbsp;generar nuevas creencias vitales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos la capacidad para producir nuevas vivencias a partir de lo que nos sucede, y para ello es necesario ejercitar nuestra mente a saber&nbsp;contarnos lo mismo de una manera que nos impulse hacia delante, nos enraíce humildemente en nuestro límite y nos haga mirar con ojos nuevos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Claudia Soberón</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente: <a href="https://colegiatansdc.blogspot.com/2021/07/julio-2021.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colegiata de Nuestra Señora del Cielo: JULIO 2021 (colegiatansdc.blogspot.com)</a></p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/02/mirar-con-ojos-nuevos/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Mirar con hondura</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/01/contemplar-los-espacios/</link>
					<comments>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/01/contemplar-los-espacios/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Colegiata Cielo en la Tierra]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Jan 2023 09:58:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[realidad]]></category>
		<category><![CDATA[soledad y silencio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://colegiatacieloenlatierra.org/?p=1885</guid>

					<description><![CDATA[]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="1024" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Los-espacios-de-estar-a-solas-y-en-silencio-no-son-para-huir-de-la-realidad-sino-para-mirarla-con-mayor-perspectiva-u-hondura-1024x1024.png" alt="" class="wp-image-2680" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Los-espacios-de-estar-a-solas-y-en-silencio-no-son-para-huir-de-la-realidad-sino-para-mirarla-con-mayor-perspectiva-u-hondura-1024x1024.png 1024w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Los-espacios-de-estar-a-solas-y-en-silencio-no-son-para-huir-de-la-realidad-sino-para-mirarla-con-mayor-perspectiva-u-hondura-300x300.png 300w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Los-espacios-de-estar-a-solas-y-en-silencio-no-son-para-huir-de-la-realidad-sino-para-mirarla-con-mayor-perspectiva-u-hondura-150x150.png 150w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Los-espacios-de-estar-a-solas-y-en-silencio-no-son-para-huir-de-la-realidad-sino-para-mirarla-con-mayor-perspectiva-u-hondura-768x768.png 768w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Los-espacios-de-estar-a-solas-y-en-silencio-no-son-para-huir-de-la-realidad-sino-para-mirarla-con-mayor-perspectiva-u-hondura.png 1080w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto: Pexels &#8211; Miriam Espacio</figcaption></figure>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/01/contemplar-los-espacios/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
