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	<title>Caseidad y convivencia archivos - Colegiata Cielo en la Tierra</title>
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	<title>Caseidad y convivencia archivos - Colegiata Cielo en la Tierra</title>
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		<title>RESPETARSE EN EL AMOR</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2025/12/respetarse-en-el-amor/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Leticia Soberón Mainero]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 03 Dec 2025 06:16:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Caseidad y convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[Familias y relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[Pedagogía]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<category><![CDATA[amor]]></category>
		<category><![CDATA[feminicidio]]></category>
		<category><![CDATA[pedagogia]]></category>
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					<description><![CDATA[Las personas nos plenificamos en el amor sincero, en la donación de uno mismo a otras personas, en respeto y acogida. Y sin embargo vemos cómo ese camino es laborioso y en realidad poco frecuente. Requiere aprendizaje y madurez. El ejemplo más doloroso de esas dificultades es la violencia contra las mujeres, que tiene mil caras. Se manifiesta de modo muy distinto en las áreas geográficas del mundo. Por ello, como en todos los fenómenos complejos, no se pueden buscar soluciones instantáneas ni dar respuestas simplistas. La repetición de fórmulas de rechazo del machismo y al heteropatriarcado no parecen dar ningún fruto. Tampoco la satanización de los varones por el mero hecho de serlo genera la imprescindible colaboración que se requiere para afrontar este problema.&#160; Distingamos ante todo las agresiones anónimas de las personales. Las “anónimas” son las violaciones en la guerra o los secuestros y desapariciones de mujeres, que se dan en su mayoría por parte de desconocidos hacia mujeres por el simple hecho de serlo. Esas formas de agresión no van contra la persona concreta, y suelen tener motivaciones políticas, ideológicas, religiosas, estratégicas o económicas. No voy a entrar en este amplio campo, que requiere un enfoque sociocultural, legislativo y penal que escapa a mis conocimientos. Me fijaré en cambio en la violencia que se vive de manera personalizada dentro de las parejas o la familia, y termina tantas veces en muertes violentas de mujeres por parte de quienes fueron sus compañeros sentimentales. Aquí la violencia está dirigida a la persona, a ese ser humano único e irrepetible con el que se tuvo un vínculo y una cercanía a veces de años.&#160; El enfoque únicamente policial y legal para contener este problema es completamente insuficiente. Aquí se trata de una relación en la que están en juego dos personas (además de familiares y entorno cercano). En ese ámbito la violencia suele empezar de manera sutil e ir creciendo con el tiempo. ¿Qué ocurre? ¿Cómo se pasa de la atracción, el enamoramiento y la sintonía sexual al odio, el desprecio y la sed de venganza? ¿Por qué las mujeres no ponen el correctivo o freno necesario? Me parece que convergen dos aspectos que tienen que ser tratados a la vez porque son correlativos.&#160; Se trata de dinámicas cuyo origen está en el autoconcepto y la autoestima de cada miembro de la pareja. Son ambos los que se relacionan de un modo tóxico en el que la atracción se confunde con el amor. Esa forma patológica de dominio-sumisión va agravándose en el tono de las palabras, en el control por parte del dominador, en inseguridad por parte de la dominada. Y a la vez se eleva la frustración, la desconfianza, la violencia activa o pasiva, el desgaste mutuo.&#160; No todas las relaciones tóxicas desembocan en el asesinato de la mujer. Muchas pueden vivirse así durante años por ignorancia o temor a amar de otra manera. Así pues, las raíces de esa violencia no son jurídicas. Son familiares, educativas y culturales. Se originan en desarrollo precoz de las personas, de su seguridad básica, de su autoestima, de su manera de relacionarse con los demás. Hay contextos culturales que favorecen estas dinámicas, pero en Occidente, donde hace ya dos generaciones que se ha avanzado en igualdad legal y educativa, estas dinámicas perversas se dan entre adolescentes. Quienes creemos en la vocación de toda persona al amor, hemos de favorecer en todo lo posible el respeto de niñas y mujeres hacia sí mismas. La consciencia de que su valor no depende del aprecio por parte de un varón o una persona dominante. Y a ellos, ofrecerles modelos masculinos no prepotentes ni agresivos. Enseñarles a ambos, dinámicas de comunicación asertiva y respetuosa,&#160; La pedagogía del amor es urgente en la familia, en la escuela y en las redes sociales. La vida y la vocación al amor de miles de personas, hombres y mujeres, está en juego. Leticia SOBERÓN MAINERO, psicóloga y doctora en Comunicación]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="613" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2025/11/violence-against-women-Alexa-Pixabay-1024x613.jpg" alt="" class="wp-image-5783" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2025/11/violence-against-women-Alexa-Pixabay-1024x613.jpg 1024w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2025/11/violence-against-women-Alexa-Pixabay-300x180.jpg 300w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2025/11/violence-against-women-Alexa-Pixabay-768x460.jpg 768w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2025/11/violence-against-women-Alexa-Pixabay.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Alexa, Pixabay</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Las personas nos plenificamos en el amor sincero, en la donación de uno mismo a otras personas, en respeto y acogida. Y sin embargo vemos cómo ese camino es laborioso y en realidad poco frecuente. Requiere aprendizaje y madurez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ejemplo más doloroso de esas dificultades es la violencia contra las mujeres, que tiene mil caras. Se manifiesta de modo muy distinto en las áreas geográficas del mundo. Por ello, como en todos los fenómenos complejos, no se pueden buscar soluciones instantáneas ni dar respuestas simplistas. La repetición de fórmulas de rechazo del machismo y al heteropatriarcado no parecen dar ningún fruto. Tampoco la satanización de los varones por el mero hecho de serlo genera la imprescindible colaboración que se requiere para afrontar este problema.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Distingamos ante todo las agresiones anónimas de las personales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las “anónimas” son las violaciones en la guerra o los secuestros y desapariciones de mujeres, que se dan en su mayoría por parte de desconocidos hacia mujeres por el simple hecho de serlo. Esas formas de agresión no van contra la persona concreta, y suelen tener motivaciones políticas, ideológicas, religiosas, estratégicas o económicas. No voy a entrar en este amplio campo, que requiere un enfoque sociocultural, legislativo y penal que escapa a mis conocimientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me fijaré en cambio en la violencia que se vive de manera personalizada dentro de las parejas o la familia, y termina tantas veces en muertes violentas de mujeres por parte de quienes fueron sus compañeros sentimentales. Aquí la violencia está dirigida a la persona, a ese ser humano único e irrepetible con el que se tuvo un vínculo y una cercanía a veces de años.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El enfoque únicamente policial y legal para contener este problema es completamente insuficiente. Aquí se trata de una relación en la que están en juego dos personas (además de familiares y entorno cercano). En ese ámbito la violencia suele empezar de manera sutil e ir creciendo con el tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué ocurre? ¿Cómo se pasa de la atracción, el enamoramiento y la sintonía sexual al odio, el desprecio y la sed de venganza? ¿Por qué las mujeres no ponen el correctivo o freno necesario?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me parece que convergen dos aspectos que tienen que ser tratados a la vez porque son correlativos.&nbsp;</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Una falta de respeto de muchas mujeres hacia sí mismas, con poca consideración de su propio valor, que les hace crear relaciones dependientes y de sumisión ante el idealizado varón.</li>



<li>Una distorsionada visión varonil sobre su valor, cifrado en el predominio hacia las mujeres, a la vez que una escondida fragilidad que les hace inconcebible vivir sin la presencia de ese ser sumiso en que han convertido a su pareja.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de dinámicas cuyo origen está en el autoconcepto y la autoestima de cada miembro de la pareja. Son ambos los que se relacionan de un modo tóxico en el que la atracción se confunde con el amor. Esa forma patológica de dominio-sumisión va agravándose en el tono de las palabras, en el control por parte del dominador, en inseguridad por parte de la dominada. Y a la vez se eleva la frustración, la desconfianza, la violencia activa o pasiva, el desgaste mutuo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No todas las relaciones tóxicas desembocan en el asesinato de la mujer. Muchas pueden vivirse así durante años por ignorancia o temor a amar de otra manera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así pues, las raíces de esa violencia no son jurídicas. Son familiares, educativas y culturales. Se originan en desarrollo precoz de las personas, de su seguridad básica, de su autoestima, de su manera de relacionarse con los demás. Hay contextos culturales que favorecen estas dinámicas, pero en Occidente, donde hace ya dos generaciones que se ha avanzado en igualdad legal y educativa, estas dinámicas perversas se dan entre adolescentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes creemos en la vocación de toda persona al amor, hemos de favorecer en todo lo posible el respeto de niñas y mujeres hacia sí mismas. La consciencia de que su valor no depende del aprecio por parte de un varón o una persona dominante. Y a ellos, ofrecerles modelos masculinos no prepotentes ni agresivos. Enseñarles a ambos, dinámicas de comunicación asertiva y respetuosa,&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pedagogía del amor es urgente en la familia, en la escuela y en las redes sociales. La vida y la vocación al amor de miles de personas, hombres y mujeres, está en juego.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Leticia SOBERÓN MAINERO, psicóloga y doctora en Comunicación</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Todos héroes contra el desperdicio de alimentos</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2025/09/todos-heroes-contra-el-desperdicio-de-alimentos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Colegiata Cielo en la Tierra]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 28 Sep 2025 05:49:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caseidad y convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[Medioambiente y ecología]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<category><![CDATA[cuestionarse]]></category>
		<category><![CDATA[justicia]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
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					<description><![CDATA[15 ideas fáciles para aprovechar mejor la comida y cuidar el planeta ¿Sabías que cada día se pierden toneladas de alimentos que podrían alimentar a millones de personas? El 29 de septiembre de 2020 se celebró por primera vez el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. Y aunque suene lejano o “de grandes instituciones”, en realidad este es un tema que nos toca a todos: desde lo que compramos hasta cómo usamos lo que hay en nuestra cocina. Se estima que un 14% de los alimentos producidos en el mundo se pierde entre la cosecha y los supermercados, y a eso hay que sumar lo que tiramos en casa. La buena noticia es que, con pequeños cambios, cada uno puede marcar la diferencia. La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) propone 15 consejos simples y prácticos para reducir el desperdicio de alimentos y llevar un estilo de vida más sostenible. Aquí los compartimos: Cada pequeño gesto cuenta. Reducir el desperdicio de alimentos no solo ayuda al planeta, también significa menos hambre, más justicia y un futuro más sostenible para todos. Tú puedes ser parte del cambio. https://www.un.org/es/actnow/food]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">  <strong><em>15 ideas fáciles para aprovechar mejor la comida y cuidar el planeta</em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="369" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2025/09/fruit-JenoSzabo-Pixabay-1024x369.jpg" alt="" class="wp-image-5552" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2025/09/fruit-JenoSzabo-Pixabay-1024x369.jpg 1024w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2025/09/fruit-JenoSzabo-Pixabay-300x108.jpg 300w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2025/09/fruit-JenoSzabo-Pixabay-768x277.jpg 768w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2025/09/fruit-JenoSzabo-Pixabay.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">JenoSzabo, Pixabay</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">¿Sabías que cada día se pierden toneladas de alimentos que podrían alimentar a millones de personas?</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 29 de septiembre de 2020 se celebró por primera vez el <em>Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos</em>. Y aunque suene lejano o “de grandes instituciones”, en realidad este es un tema que nos toca a todos: desde lo que compramos hasta cómo usamos lo que hay en nuestra cocina.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se estima que un <strong>14% de los alimentos producidos en el mundo se pierde entre la cosecha y los supermercados</strong>, y a eso hay que sumar lo que tiramos en casa. La buena noticia es que, con pequeños cambios, cada uno puede marcar la diferencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) propone <strong>15 consejos simples y prácticos</strong> para reducir el desperdicio de alimentos y llevar un estilo de vida más sostenible. Aquí los compartimos:</p>



<ol start="1" class="wp-block-list">
<li>🍲 <strong>Come rico y sano</strong>: apuesta por recetas simples y nutritivas.</li>



<li>🛒 <strong>Compra con cabeza</strong>: planea tus menús y haz lista para evitar compras impulsivas.</li>



<li>🍎 <strong>Acepta la imperfección</strong>: frutas y verduras “feas” saben igual de bien.</li>



<li>🗄️ <strong>Ordena tu cocina</strong>: almacena bien lo que tienes para que dure más.</li>



<li>🏷️ <strong>Mira y entiende las etiquetas</strong>: “consumo preferente” no es lo mismo que “caducidad”.</li>



<li>🍽️ <strong>Sirve lo justo</strong>: en casa o fuera, pide lo que realmente vas a comer.</li>



<li>❄️ <strong>Aprovecha las sobras</strong>: congélalas o conviértelas en nuevos platos.</li>



<li>🌱 <strong>Haz compost</strong>: convierte restos orgánicos en alimento para la tierra.</li>



<li>🤝 <strong>Conecta con tus alimentos</strong>: conoce de dónde vienen y apoya los productores locales.</li>



<li>🥬 <strong>Compra local</strong>: así reduces tu huella de carbono y ayudas a tu comunidad.</li>



<li>🐟 <strong>Elige pescado sostenible</strong>: prefiere especies abundantes y sostenibles.</li>



<li>💧 <strong>Cuida el agua</strong>: úsala con moderación es un recurso vital en la producción de alimentos.</li>



<li>🌍 <strong>Sé responsable con los residuos</strong>: descarta adecuadamente los productos que contaminan el suelo o el agua.</li>



<li>🫘 <strong>Come más legumbres y verduras</strong>: saludables, sostenibles y deliciosas.</li>



<li>🤲 <strong>Comparte lo que sobra</strong>: dona lo que no vas a consumir, incluso hay Aplicaciones que te ayudan.</li>
</ol>



<p class="wp-block-paragraph">Cada pequeño gesto cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Reducir el desperdicio de alimentos no solo ayuda al planeta, también significa <strong>menos hambre, más justicia y un futuro más sostenible para todos</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tú puedes ser parte del cambio.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.un.org/es/actnow/food">https://www.un.org/es/actnow/food</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El silencio de la Vida</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2024/05/el-silencio-de-la-vida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pauline Lodder]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 29 May 2024 21:35:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[Caseidad y convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[dios]]></category>
		<category><![CDATA[interioridad]]></category>
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					<description><![CDATA[Hablamos “del arte”, pero no hay un solo arte, más bien personas que sienten arte y viven artísticamente. Y, quien vive así, extrae de la realidad, de la vida, de la Creación, la materia prima para transformarla en una expresión personal de su sentir. Esa vivencia artística es transformadora, tanto para quien la produce, como para quien la contempla. Dicha transformación puede ser creadora o destructora. De ahí que el arte pueda ser susceptible de ser instrumentalizado. El arte nos puede llevar al Cielo, entendido este como un estado de comunión con la Creación, donde lo temporal y lo sempiterno cohabitan porosamente. Pero también una instrumentalización del arte nos puede encerrar en nosotros mismos, aislándonos de la comunión con lo creado, produciendo sentimientos de temor y terror que devienen destructores. Una manera de conectar con la realidad y percibirla de manera artística es el silencio, muchas veces acompañado de soledad. La perspectiva que ofrecen estas coordenadas vitales (la de la soledad y el silencio), nos ayuda a descalzarnos de falsas percepciones de la realidad y sentir nuestra filiación con la vida, descubriéndonos seres felizmente vulnerables. El hábitat humano, las casas, los pueblos, las ciudades son una respuesta de la vulnerabilidad de nuestra especie. Construimos una casa para guarecernos del frío, del calor, para crear intimidad, para sentirnos seguros ante otros seres de nuestra especie y de otras especies. Estos hábitats, de los cuales se desprenden relaciones interpersonales que pueden desembocar en distanciamiento de la naturaleza, relaciones de poder y desigualdad, necesitan ser ajardinados, es decir, repoblados de naturaleza para impedir que la vulnerabilidad natural se convierta en una vulnerabilidad instrumentalizada. En este sentido, ajardinar la sociedad tiene que ver con propiciar condiciones de reconocimiento a la diversidad como un valor que aporta sinergia y nutrientes al crecimiento colectivo. Para llegar a la consciencia de unicidad propia y diversidad necesaria y reconocer que nacemos en la vulnerabilidad, el silencio es un medio propicio. Silencio no como mutismo o inactividad, sino como apertura y escucha desde todo el ser. Silencio como actitud de permeabilidad con la realidad de la cual formo parte. Silencio que habla de Vida. Javier Bustamante EnriquezNació en la Ciudad de México en 1973 y llegó a vivir a Catalunya en 1996. Hizo estudios de Psicología Social en la Universidad Autónoma de Querétaro. Ha trabajado en la creación de textos literarios, poéticos y publicitarios, colaborando como articulista en medios digitales e impresos. Durante 26 años vivió en el antiguo monasterio Sant Jeroni de la Murtra, Badalona, colaborando en la gestión cultural y promoción de la soledad y el silencio. Actualmente colabora en un proyecto para personas sin techo en la ciudad de Badalona. También se forma continuamente en diversas disciplinas artísticas como la danza contemporánea, la encuadernación artesanal y más recientemente la cerámica. Ha publicado diversos poemarios y todo su trabajo literario lo recoge en la web: www.javierbustamante.info]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="II Encuentro Teologico. Ajardinar el mundo. Repensar nuestras cosmovisiones" width="800" height="450" src="https://www.youtube.com/embed/0N4FTjQiv6w?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">Hablamos “del arte”, pero no hay un solo arte, más bien personas que sienten arte y viven artísticamente. Y, quien vive así, extrae de la realidad, de la vida, de la Creación, la materia prima para transformarla en una expresión personal de su sentir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa vivencia artística es transformadora, tanto para quien la produce, como para quien la contempla. Dicha transformación puede ser creadora o destructora. De ahí que el arte pueda ser susceptible de ser instrumentalizado. El arte nos puede llevar al Cielo, entendido este como un estado de comunión con la Creación, donde lo temporal y lo sempiterno cohabitan porosamente. Pero también una instrumentalización del arte nos puede encerrar en nosotros mismos, aislándonos de la comunión con lo creado, produciendo sentimientos de temor y terror que devienen destructores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una manera de conectar con la realidad y percibirla de manera artística es el silencio, muchas veces acompañado de soledad. La perspectiva que ofrecen estas coordenadas vitales (la de la soledad y el silencio), nos ayuda a descalzarnos de falsas percepciones de la realidad y sentir nuestra filiación con la vida, descubriéndonos seres felizmente vulnerables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hábitat humano, las casas, los pueblos, las ciudades son una respuesta de la vulnerabilidad de nuestra especie. Construimos una casa para guarecernos del frío, del calor, para crear intimidad, para sentirnos seguros ante otros seres de nuestra especie y de otras especies. Estos hábitats, de los cuales se desprenden relaciones interpersonales que pueden desembocar en distanciamiento de la naturaleza, relaciones de poder y desigualdad, necesitan ser ajardinados, es decir, repoblados de naturaleza para impedir que la vulnerabilidad natural se convierta en una vulnerabilidad instrumentalizada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este sentido, ajardinar la sociedad tiene que ver con propiciar condiciones de reconocimiento a la diversidad como un valor que aporta sinergia y nutrientes al crecimiento colectivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para llegar a la consciencia de unicidad propia y diversidad necesaria y reconocer que nacemos en la vulnerabilidad, el silencio es un medio propicio. Silencio no como mutismo o inactividad, sino como apertura y escucha desde todo el ser. Silencio como actitud de permeabilidad con la realidad de la cual formo parte. Silencio que habla de Vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Javier Bustamante Enriquez</strong><br>Nació en la Ciudad de México en 1973 y llegó a vivir a Catalunya en 1996. Hizo estudios de Psicología Social en la Universidad Autónoma de Querétaro. Ha trabajado en la creación de textos literarios, poéticos y publicitarios, colaborando como articulista en medios digitales e impresos. Durante 26 años vivió en el antiguo monasterio Sant Jeroni de la Murtra, Badalona, colaborando en la gestión cultural y promoción de la soledad y el silencio. Actualmente colabora en un proyecto para personas sin techo en la ciudad de Badalona. También se forma continuamente en diversas disciplinas artísticas como la danza contemporánea, la encuadernación artesanal y más recientemente la cerámica. Ha publicado diversos poemarios y todo su trabajo literario lo recoge en la web: <a href="http://www.javierbustamante.info">www.javierbustamante.info</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Desvelos por la Paz</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/09/desvelos-por-la-paz/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Natàlia Plá Vidal]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 29 Sep 2023 18:22:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caseidad y convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencias Sociales]]></category>
		<category><![CDATA[Familias y relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[Paz]]></category>
		<category><![CDATA[Solidaridad]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<category><![CDATA[mujer]]></category>
		<category><![CDATA[transformación]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>
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					<description><![CDATA[Escribía el filósofo&#160;J. M. Esquirol&#160;que, en ocasiones,&#160;la solidaridad es una suerte de desvelo, la más saludable de las caras del insomnio, la “de no poder salir de la vigilia, de no poder dormirse, de no poder abandonarse a la inconsciencia”. Este es el desvelo que ha mantenido a muchas mujeres en estado de alerta para incidir en bien de sus sociedades, para trabajar en bien de la paz. Trabajo que ha sido reconocido internacionalmente con galardones de gran prestigio. En estas mujeres convive la formación con la astucia y la creatividad. Toda una tradición de vida al margen de los cauces institucionales ha agudizado, sin duda, la generación de vías alternativas para luchar por las cosas que han considerado necesarias o importantes. Y ello sostenido, fundamentalmente, por una tenacidad a prueba de cualquier intento de desaliento o desacreditación: quien ha crecido fuera de los baremos del reconocimiento, se sostiene sin que la falta de apoyo merme lo más mínimo el empeño decidido por mantenerse en la brega. En el caso del Nobel de la Paz, ha recaído sobre mujeres en varias ocasiones desde que&#160;Bertha von Suttner&#160;lo recibiera en 1905. Su texto «Abajo las armas»&#160;(Die Warfen nieder)&#160;se convirtió en un acicate para la sociedad de su tiempo: urgía describir con realismo qué es lo que la guerra genera y cuáles eran los ingredientes sociales que, en su opinión, actuaban como cómplices de esa lógica perversa que llevaba a resolver los conflictos a través de la guerra en lugar de hacerlo con el uso de la palabra. Hace unos años, en 2003, era la jurista&#160;Shirim Ebadi&#160;quien recibía este prestigioso galardón, convirtiéndose en la&#160;primera iraní y la primera musulmana merecedora de él. Cuando Ebadi fue apartada de la judicatura con la llegada del nuevo régimen, se concentró en defender los derechos humanos de la mujer y la infancia, además de representar a disidentes y liberales perseguidos por la justicia. Es decir,&#160;su empeño es garantizar en lo posible el derecho a un juicio justo, a una defensa profesional de los ciudadanos perseguidos por su desafección al sistema imperante. Como tantas otras de estas mujeres, solo acepta el protagonismo como una contribución a la difusión del trabajo que se está llevando a cabo a favor de la justicia.&#160;El convencimiento de Ebadi es que la transformación ha de producirse desde dentro, por eso hay que vertebrar una sociedad civil que no permita a los gobiernos que lleven a la guerra a sus gentes. Por ello claramente se posiciona en que lo invertido en guerra, se invierta en estimular a los movimientos sociales para que sean ellos los que pasen a deponer pacíficamente a los gobiernos dictatoriales. Y, sin ir más lejos, recordemos que el&#160;Nobel de la Paz de 2011 ha sido adjudicado a tres mujeres, de largo recorrido activista en bien de la paz y la reconciliación.&#160;Se reconoce su lucha por las mujeres, cierto, pero el beneficio de esa tarea redunda en bien de todos por igual. Son agentes del cambio social y político de sus países. El primer ministro noruego afirmó tras hacerse público el nombre de las tres galardonadas, que se trataba de “un tributo a todas las mujeres del mundo y a su papel en los procesos de paz y de reconciliación.” Procedente del ámbito de la economía,&#160;Ellen Johnson-Sirleaf&#160;se convirtió, al ganar las elecciones de Liberia en 2005, en la primera mujer africana que accedía a la presidencia de un gobierno estatal por vía democrática. Asumió un país roto y dividido por la guerra civil y prometió ser implacable con la corrupción. Poco antes de que esta mujer llegara al gobierno, había tenido lugar una singular campaña encabezada por la activista&#160;Leymah Gbowee,&#160;asistente social y miembro de la&#160;Red de mujeres por la paz y la seguridad en África. Una huelga de sexo fue secundada por mujeres de distintas etnias y religiones con un solo fin: detener la segunda guerra civil que desangraba a ese país, cosa que lograron en 2003. Esa fue, tal vez, la más pintoresca de las iniciativas, pero no fue menor la decisión de poner barricadas en las puertas donde los hombres estaban a punto de romper las conversaciones que tenían que llevar a un acuerdo de paz: no les dejarían salir de allí sin un acuerdo firme para terminar con la guerra. La tríada reconocida en 2011 se completa con la&#160;periodista y política yemení, Tawakkul Kerman, que forma parte de la oposición activa al régimen dictatorial vigente desde hace treinta años en la persona de&#160;Saleh. Dada la vinculación de Kerman con el grupo de&#160;Mujeres Periodistas sin Cadenas, se considera que con su premio se respalda también a los jóvenes blogueros que han sido partícipes fundamentales de las primaveras árabes de 2011. Ella misma se apresuró a dedicar el Premio a todos los jóvenes y mujeres de las revoluciones pacíficas que han estado teniendo lugar en varios países africanos, considerando que el Nobel es una victoria para su revolución. El derecho de la persona a la vida y con él la posibilidad de consecución de la felicidad es lo que tantas mujeres a lo largo de la historia han defendido y promovido con su trabajo en áreas de la vida personal, familiar, social y política, aun cuando para hacerlo hayan tenido que desmarcarse de los roles adjudicados. Estas mujeres, en uso de su libertad, se han adherido y entregado a lo que, como ya decía von Suttler es la mejor de las causas posibles: la del pacifismo, entendiendo que la paz es condición de posibilidad para el desarrollo de una vida plena. Quizá por esa especial sensibilidad, no sea extraño que,&#160;dentro de la amplia minoría que suponen las mujeres premiadas con un Nobel con respecto de los varones (algo así como un 5%), sea en la categoría de la Paz donde mayoritariamente han sido reconocidas. Hay quien apunta que es la natural configuración biológica de la mujer preparada para la gestación y la atención de los recién nacidos, lo que hace que el trabajo por la paz de tantas mujeres]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-full is-style-rounded"><img loading="lazy" loading="lazy" decoding="async" width="390" height="300" data-id="4243" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/09/paz2011.jpg" alt="" class="wp-image-4243" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/09/paz2011.jpg 390w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/09/paz2011-300x231.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 390px) 100vw, 390px" /><figcaption class="wp-element-caption">Ellen Johnson, Tawakkul Kerman y Leymah Gbowee. Fuente: EdiMurtra</figcaption></figure>
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<p class="wp-block-paragraph">Escribía el filósofo&nbsp;<strong>J. M. Esquirol</strong>&nbsp;que, en ocasiones,&nbsp;<strong>la solidaridad es una suerte de desvelo, la más saludable de las caras del insomnio, la “de no poder salir de la vigilia, de no poder dormirse, de no poder abandonarse a la inconsciencia”</strong>. Este es el desvelo que ha mantenido a muchas mujeres en estado de alerta para incidir en bien de sus sociedades, para trabajar en bien de la paz. Trabajo que ha sido reconocido internacionalmente con galardones de gran prestigio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En estas mujeres convive la formación con la astucia y la creatividad. Toda una tradición de vida al margen de los cauces institucionales ha agudizado, sin duda, la generación de vías alternativas para luchar por las cosas que han considerado necesarias o importantes. Y ello sostenido, fundamentalmente, por una tenacidad a prueba de cualquier intento de desaliento o desacreditación: quien ha crecido fuera de los baremos del reconocimiento, se sostiene sin que la falta de apoyo merme lo más mínimo el empeño decidido por mantenerse en la brega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso del Nobel de la Paz, ha recaído sobre mujeres en varias ocasiones desde que&nbsp;<strong>Bertha von Suttner</strong>&nbsp;lo recibiera en 1905. Su texto «<a href="https://cierzo.blogia.com/2005/111701-abajo-las-armas.php" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>Abajo las armas</strong></a>»&nbsp;(Die Warfen nieder)&nbsp;se convirtió en un acicate para la sociedad de su tiempo: urgía describir con realismo qué es lo que la guerra genera y cuáles eran los ingredientes sociales que, en su opinión, actuaban como cómplices de esa lógica perversa que llevaba a resolver los conflictos a través de la guerra en lugar de hacerlo con el uso de la palabra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace unos años, en 2003, era la jurista<strong>&nbsp;Shirim Ebadi</strong>&nbsp;quien recibía este prestigioso galardón, convirtiéndose en la<strong>&nbsp;primera iraní y la primera musulmana merecedora de él</strong>. Cuando Ebadi fue apartada de la judicatura con la llegada del nuevo régimen, se concentró en defender los derechos humanos de la mujer y la infancia, además de representar a disidentes y liberales perseguidos por la justicia. Es decir,&nbsp;<strong>su empeño es garantizar en lo posible el derecho a un juicio justo, a una defensa profesional de los ciudadanos perseguidos por su desafección al sistema imperante</strong>. Como tantas otras de estas mujeres, solo acepta el protagonismo como una contribución a la difusión del trabajo que se está llevando a cabo a favor de la justicia.<strong>&nbsp;El convencimiento de Ebadi es que la transformación ha de producirse desde dentro, por eso hay que vertebrar una sociedad civil que no permita a los gobiernos que lleven a la guerra a sus gentes</strong>. Por ello claramente se posiciona en que lo invertido en guerra, se invierta en estimular a los movimientos sociales para que sean ellos los que pasen a deponer pacíficamente a los gobiernos dictatoriales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y, sin ir más lejos, recordemos que el&nbsp;Nobel de la Paz de 2011 ha sido adjudicado a tres mujeres, de largo recorrido activista en bien de la paz y la reconciliación.&nbsp;<strong>Se reconoce su lucha por las mujeres, cierto, pero el beneficio de esa tarea redunda en bien de todos por igual</strong>. Son agentes del cambio social y político de sus países. El primer ministro noruego afirmó tras hacerse público el nombre de las tres galardonadas, que se trataba de “un tributo a todas las mujeres del mundo y a su papel en los procesos de paz y de reconciliación.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Procedente del ámbito de la economía,<strong>&nbsp;Ellen Johnson-Sirleaf&nbsp;se convirtió, al ganar las elecciones de Liberia en 2005, en la primera mujer africana que accedía a la presidencia de un gobierno estatal por vía democrática</strong>. Asumió un país roto y dividido por la guerra civil y prometió ser implacable con la corrupción. Poco antes de que esta mujer llegara al gobierno, había tenido lugar una singular campaña encabezada por la activista&nbsp;<strong>Leymah Gbowee,&nbsp;asistente social y miembro de la&nbsp;Red de mujeres por la paz y la seguridad en África</strong>. Una huelga de sexo fue secundada por mujeres de distintas etnias y religiones con un solo fin: detener la segunda guerra civil que desangraba a ese país, cosa que lograron en 2003. Esa fue, tal vez, la más pintoresca de las iniciativas, pero no fue menor la decisión de poner barricadas en las puertas donde los hombres estaban a punto de romper las conversaciones que tenían que llevar a un acuerdo de paz: no les dejarían salir de allí sin un acuerdo firme para terminar con la guerra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La tríada reconocida en 2011 se completa con la&nbsp;<strong>periodista y política yemení, Tawakkul Kerman</strong>, que forma parte de la oposición activa al régimen dictatorial vigente desde hace treinta años en la persona de&nbsp;<strong>Saleh</strong>. Dada la vinculación de Kerman con el grupo de<strong>&nbsp;Mujeres Periodistas sin Cadenas</strong>, se considera que con su premio se respalda también a los jóvenes blogueros que han sido partícipes fundamentales de las primaveras árabes de 2011. Ella misma se apresuró a dedicar el Premio a todos los jóvenes y mujeres de las revoluciones pacíficas que han estado teniendo lugar en varios países africanos, considerando que el Nobel es una victoria para su revolución.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El derecho de la persona a la vida y con él la posibilidad de consecución de la felicidad es lo que tantas mujeres a lo largo de la historia han defendido y promovido con su trabajo en áreas de la vida personal, familiar, social y política, aun cuando para hacerlo hayan tenido que desmarcarse de los roles adjudicados. Estas mujeres, en uso de su libertad, se han adherido y entregado a lo que, como ya decía von Suttler es la mejor de las causas posibles: la del pacifismo, entendiendo que la paz es condición de posibilidad para el desarrollo de una vida plena. Quizá por esa especial sensibilidad, no sea extraño que,<strong>&nbsp;dentro de la amplia minoría que suponen las mujeres premiadas con un Nobel con respecto de los varones (algo así como un 5%), sea en la categoría de la Paz donde mayoritariamente han sido reconocidas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay quien apunta que es la natural configuración biológica de la mujer preparada para la gestación y la atención de los recién nacidos, lo que hace que el trabajo por la paz de tantas mujeres sea un denodado empeño por proteger la vida de los seres humanos en cualquier circunstancia. Pareciera que, como escribía el escritor y periodista británico&nbsp;<strong>John Carlin</strong>, los habitantes de “países que han sufrido hace poco un trauma terrible, que están enfermos y necesitan sanar […] hubieran reaccionado, por un lado, de forma instintiva, recurriendo al calor materno; pero, por otro, desde un punto de vista más racional, como si hubieran llegado a la conclusión de que los viejos gobernantes egoístas y sanguinarios […] han acabado para siempre con la idea tradicional de que los hombres son los jefes naturales de la humanidad”. Quizás eso esté detrás del claro aumento del papel político de la mujer en muchos países:&nbsp;<strong>tal vez necesitamos que sean ellas las que guíen los países en los procesos de reconciliación y reconstrucción de un hogar común</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La fragilidad de los procesos de paz, reconciliación y democratización en estos países es evidente. Pero no lo es menos la fortaleza de las mujeres que hace años logran sacar la vida adelante allá donde todo parece agostado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Natàlia Plá</strong><strong></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente:&nbsp;<a href="http://pliegotante.blogspot.com/2012/07/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Nuestra Señora de la Paz y la Alegría</a></p>
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		<title>¿Que es cuidar?</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/09/que-es-cuidar-2/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pauline Lodder]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Sep 2023 16:41:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Caseidad y convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[Familias y relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[cuidar]]></category>
		<category><![CDATA[experiencia]]></category>
		<category><![CDATA[relaciones]]></category>
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					<description><![CDATA[Este video del Proyecto #perspectivas es una propuesta audiovisual que tiene por objetivo conocer los variados significados que otorgan las personas a ciertas nociones, palabras o ideas según el lugar y el momento que les toca vivir, especialmente cuando una enfermedad forma parte de su historia.]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">Este video del Proyecto <a href="https://www.youtube.com/hashtag/perspectivas">#perspectivas</a> es una propuesta audiovisual que tiene por objetivo conocer los variados significados que otorgan las personas a ciertas nociones, palabras o ideas según el lugar y el momento que les toca vivir, especialmente cuando una enfermedad forma parte de su historia.<strong></strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Perspectivas 9 - ¿Qué es cuidar?" width="800" height="450" src="https://www.youtube.com/embed/L5-Cr9-NToQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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		<title>Cómo usar la comunicación no violenta en tu vida.</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/09/como-usar-la-comunicacion-no-violenta-en-tu-vida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Pauline Lodder]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 22 Sep 2023 16:16:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caseidad y convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[Comunicación y cultura digital]]></category>
		<category><![CDATA[necesidades]]></category>
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		<category><![CDATA[relaciones]]></category>
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					<description><![CDATA[Cuidar nuestro lenguaje verbal o no-verbal es importante. En esta entrevista la psicóloga Pilar de la Torre habla de la Comunicación no Violenta: ¿Cómo expresar un límite o una opinión diferente sin provocar malestar en el otro?]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">Cuidar nuestro lenguaje verbal o no-verbal es importante. En esta entrevista la psicóloga Pilar de la Torre habla de la Comunicación no Violenta: ¿Cómo expresar un límite o una opinión diferente sin provocar malestar en el otro?</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Versión Completa. Cómo usar la comunicación no violenta en tu vida. Pilar de la Torre, psicóloga" width="800" height="450" src="https://www.youtube.com/embed/ZjSuHfHF7F4?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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		<title>Tiempo de cuidados. Otra forma de estar en el mundo</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/09/__trashed-3/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Colegiata Cielo en la Tierra]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 20 Sep 2023 22:32:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caseidad y convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[cuido]]></category>
		<category><![CDATA[responsabilidad]]></category>
		<category><![CDATA[sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[En una conferencia, parte de un curso organizado en junio 2022 por la Fundación Pablo VI, la filósofa Victoria Camps, expone que el cuidado debe convertirse en un derecho universal que debe conllevar un deber universal. Un deber que debe recaer no sólo en las mujeres o en las familias, sino que también necesita un soporte por parte de los gobiernos, las políticas públicas y la empresa privada. El desarrollo de un sistema nacional de cuidados tiene que ser mucho más que una cartera de servicios públicos. Es ir hacia una democracia cuidadora que entraña una forma de comportarse y de estar en el mundo, yendo hacia a una «democracia cuidadora».]]></description>
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<p class="wp-block-paragraph">En una conferencia, parte de un curso organizado en junio 2022 por la Fundación Pablo VI, la filósofa Victoria Camps, expone que el cuidado debe convertirse en un derecho universal que debe conllevar un deber universal. Un deber que debe recaer no sólo en las mujeres o en las familias, sino que también necesita un soporte por parte de los gobiernos, las políticas públicas y la empresa privada. El desarrollo de un sistema nacional de cuidados tiene que ser mucho más que una cartera de servicios públicos. Es ir hacia una democracia cuidadora que entraña una forma de comportarse y de estar en el mundo, yendo hacia a una «democracia cuidadora».</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Conferencia de Victoria Camps: Tiempo de cuidados. Otra forma de estar en el mundo" width="800" height="450" src="https://www.youtube.com/embed/6tompvEPRIE?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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		<title>Si alguna vez olvido&#8230;</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/02/si-alguna-vez-olvido/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Colegiata Cielo en la Tierra]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 21 Feb 2023 20:42:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caseidad y convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[Familias y relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<category><![CDATA[adulto mayor]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[vida]]></category>
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					<description><![CDATA[Si alguna vez olvido quien soy&#8230;Dile a la luna llena que necesito verla&#8230;Y a las estrellas que vigilen, que no me apague&#8230;Recuérdame cada intento&#8230;Para que recuerde que fui capaz&#8230;Enséñame montañas, sonrisas y nubes&#8230;Y dime que me esperan&#8230;Tararéame bajito y balancea mi cinturapara que la música regrese a mis pulmones&#8230;Susúrrame un «te quiero»para que mi corazón recuerde lo que es latir&#8230;Dime que los sueños son más reales que la realidady que me esperas allí para demostrármelo&#8230;Tráeme lluvias y tormentas para poder resguardarme en casa&#8230;Inventa fantasías que hagan temblar mi piel&#8230;Abre puertas que resuciten mi alma y me devuelvan la fe&#8230;Átame a tu abrazo y no me dejes escapar&#8230;Mírame a los ojos para que los tuyos griten mi nombrey me reconozca de nuevo&#8230;Y hazme saber que el amanecer no amanece sin mi despertar&#8230;Si alguna vez olvido quien soy&#8230;Por favor&#8230;No lo olvides tu&#8230;” Fuente: Campaña chilena sobre el Alzheimer]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/02/si-alguna-vez-olvido-pxhere-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-3576" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/02/si-alguna-vez-olvido-pxhere-1024x768.jpg 1024w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/02/si-alguna-vez-olvido-pxhere-300x225.jpg 300w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/02/si-alguna-vez-olvido-pxhere-768x576.jpg 768w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/02/si-alguna-vez-olvido-pxhere-1536x1152.jpg 1536w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/02/si-alguna-vez-olvido-pxhere-1320x990.jpg 1320w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/02/si-alguna-vez-olvido-pxhere.jpg 1600w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto: PxHere</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Si alguna vez olvido quien soy&#8230;<br>Dile a la luna llena que necesito verla&#8230;<br>Y a las estrellas que vigilen, que no me apague&#8230;<br>Recuérdame cada intento&#8230;<br>Para que recuerde que fui capaz&#8230;<br>Enséñame montañas, sonrisas y nubes&#8230;<br>Y dime que me esperan&#8230;<br>Tararéame bajito y balancea mi cintura<br>para que la música regrese a mis pulmones&#8230;<br>Susúrrame un «te quiero»<br>para que mi corazón recuerde lo que es latir&#8230;<br>Dime que los sueños son más reales que la realidad<br>y que me esperas allí para demostrármelo&#8230;<br>Tráeme lluvias y tormentas para poder resguardarme en casa&#8230;<br>Inventa fantasías que hagan temblar mi piel&#8230;<br>Abre puertas que resuciten mi alma y me devuelvan la fe&#8230;<br>Átame a tu abrazo y no me dejes escapar&#8230;<br>Mírame a los ojos para que los tuyos griten mi nombre<br>y me reconozca de nuevo&#8230;<br>Y hazme saber que el amanecer no amanece sin mi despertar&#8230;<br>Si alguna vez olvido quien soy&#8230;Por favor&#8230;No lo olvides tu&#8230;”</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Fuente: Campaña chilena sobre el Alzheimer</p>
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			</item>
		<item>
		<title>Hacia una cultura de los cuidados</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/02/hacia-una-cultura-de-los-cuidados/</link>
					<comments>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/02/hacia-una-cultura-de-los-cuidados/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Remedios Ortiz Jurado]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2023 06:27:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Caseidad y convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[Educación]]></category>
		<category><![CDATA[Familias y relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<category><![CDATA[adulto mayor]]></category>
		<category><![CDATA[convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[intergeneracional]]></category>
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					<description><![CDATA[Hoy, las personas mayores (65 años o más) constituyen el grupo de edad que crece más rápido en el mundo. Según la ONU, globalmente y por primera vez en 2018,&#160;las personas mayores superaron en número a la de los niños menores de 5 años, y para 2050 el número de personas mayores superará al de adolescentes y jóvenes (entre los 15 y los 24 años). Algunas regiones, como Europa y Asia Oriental, ya se enfrentan a un reto considerable a la hora de apoyar y atender a esas personas. A medida que la&#160;esperanza de vida&#160;sigue&#160;aumentando, puede que&#160;el papel&#160;de las personas&#160;mayores&#160;en las sociedades y las economías&#160;sea más importante. Debemos adaptar los sistemas de educación, atención sanitaria y protección social para proporcionar una red de protección social a este grupo etario cada vez mayor. Los&#160;modelos de cuidados&#160;han ido evolucionando desde una atención&#160;centrada en el seno de la familia, en la que las personas cuidadoras principalmente eran mujeres, a una&#160;socialización de los cuidados&#160;en la que la&#160;institucionalización&#160;es el recurso más habitual ante la&#160;pérdida de autonomía&#160;de una parte y la dificultad del entorno familiar para&#160;compatibilizar&#160;la atención y cuidados necesarios, con otras realidades familiares o profesionales.&#160; En un estudio realizado hace unos años por el Programa de mayores de la Obra Social de la Caixa, se concluía que&#160;la mitad de los ancianos encuestados&#160;expresaban el deseo de&#160;continuar en su domicilio&#160;en el caso de requerir cuidados.&#160; Además, es elocuente la experiencia vivida&#160;durante la pandemia&#160;de coronavirus en tantas&#160;residencias de ancianos, donde la concentración en el mismo lugar de tantas personas frágiles y la dificultad para atenderlas por falta de medios humanos y materiales, generó&#160;situaciones muy difíciles&#160;de gestionar, a&#160;pesar de la abnegación&#160;y el buen hacer de muchos&#160;profesionales&#160;dedicados a la asistencia.&#160; Este nuevo escenario ha hecho más visibles las&#160;carencias&#160;en el modelo de cuidados y el grave problema de salud pública que supone. Parece necesario y deseable avanzar en una reflexión que configure&#160;un nuevo paradigma&#160;en el&#160;modo de convivir entre las distintas generaciones, dando prioridad a los&#160;más vulnerables. Posiblemente se trate de&#160;un giro copernicano, que como en el caso de aquellos descubrimientos científicos de Copérnico&#160;revolucionaron&#160;el modo de entender los movimientos de los astros en el siglo XIV, en nuestro tiempo los acontecimientos vividos nos proponen un&#160;cambio en la mirada, tomarse tiempo para identificar las inercias que hasta ahora nos han guiado y reconsiderar los&#160;nuevos caminos a transitar.&#160;&#160; Entender que la experiencia de los cuidados se desarrolla en un contexto de&#160;interdependencia, de&#160;realidad compartida&#160;en la que, por&#160;ambas partes, personas que precisan cuidados y personas que cuidan, se ha de replantear la autonomía y el devenir cotidiano de cada una de ellas y de todas en su conjunto.&#160; Un salto cualitativo hacia la cultura del cuidado Se necesita un&#160;giro copernicano&#160;a partir de una&#160;mirada innovadora&#160;en la gestión del&#160;tiempo, de los&#160;espacios, de los&#160;estilos de vida. Veamos por ejemplo cómo: Necesitamos avanzar hacia una&#160;cultura de los cuidados, comenzando desde la infancia en las familias y en los centros educativos; promover el&#160;acercamiento intergeneracional&#160;que permita entender nuestra vejez, a la que posiblemente llegaremos. Promover más visibilidad en los medios de iniciativas que acerquen y permitan conocer mejor la diversidad contenida en esta etapa vital y los valores que ofrece.&#160; La vejez es nuestra vejez, la de cada persona que ya llevamos dentro el anciano o anciana que posiblemente llegaremos a ser. Reconozcamos el giro copernicano para caminar hacia una sociedad en donde&#160;nadie sobra;&#160;todos sumamos.&#160; Remedios ORTIZ JURADO Fuente: https://www.revistare.com/2022/04/hacia-una-cultura-de-los-cuidados/]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/15.jpg" alt="" class="wp-image-2297" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/15.jpg 1024w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/15-300x169.jpg 300w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/15-768x432.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, las personas mayores (65 años o más) constituyen el grupo de edad que crece más rápido en el mundo. Según la ONU, globalmente y por primera vez en 2018,&nbsp;las personas mayores superaron en número a la de los niños menores de 5 años, y para 2050 el número de personas mayores superará al de adolescentes y jóvenes (entre los 15 y los 24 años). Algunas regiones, como Europa y Asia Oriental, ya se enfrentan a un reto considerable a la hora de apoyar y atender a esas personas. A medida que la&nbsp;esperanza de vida&nbsp;sigue&nbsp;aumentando, puede que&nbsp;el papel&nbsp;de las personas&nbsp;mayores&nbsp;en las sociedades y las economías&nbsp;sea más importante. Debemos adaptar los sistemas de educación, atención sanitaria y protección social para proporcionar una red de protección social a este grupo etario cada vez mayor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los&nbsp;modelos de cuidados&nbsp;han ido evolucionando desde una atención&nbsp;centrada en el seno de la familia, en la que las personas cuidadoras principalmente eran mujeres, a una&nbsp;socialización de los cuidados&nbsp;en la que la&nbsp;institucionalización&nbsp;es el recurso más habitual ante la&nbsp;pérdida de autonomía&nbsp;de una parte y la dificultad del entorno familiar para&nbsp;compatibilizar&nbsp;la atención y cuidados necesarios, con otras realidades familiares o profesionales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un estudio realizado hace unos años por el Programa de mayores de la Obra Social de la Caixa, se concluía que&nbsp;la mitad de los ancianos encuestados&nbsp;expresaban el deseo de&nbsp;continuar en su domicilio&nbsp;en el caso de requerir cuidados.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, es elocuente la experiencia vivida&nbsp;durante la pandemia&nbsp;de coronavirus en tantas&nbsp;residencias de ancianos, donde la concentración en el mismo lugar de tantas personas frágiles y la dificultad para atenderlas por falta de medios humanos y materiales, generó&nbsp;situaciones muy difíciles&nbsp;de gestionar, a&nbsp;pesar de la abnegación&nbsp;y el buen hacer de muchos&nbsp;profesionales&nbsp;dedicados a la asistencia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este nuevo escenario ha hecho más visibles las&nbsp;carencias&nbsp;en el modelo de cuidados y el grave problema de salud pública que supone. Parece necesario y deseable avanzar en una reflexión que configure&nbsp;un nuevo paradigma&nbsp;en el&nbsp;modo de convivir entre las distintas generaciones, dando prioridad a los&nbsp;más vulnerables. Posiblemente se trate de&nbsp;un giro copernicano, que como en el caso de aquellos descubrimientos científicos de Copérnico&nbsp;revolucionaron&nbsp;el modo de entender los movimientos de los astros en el siglo XIV, en nuestro tiempo los acontecimientos vividos nos proponen un&nbsp;cambio en la mirada, tomarse tiempo para identificar las inercias que hasta ahora nos han guiado y reconsiderar los&nbsp;nuevos caminos a transitar.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entender que la experiencia de los cuidados se desarrolla en un contexto de&nbsp;interdependencia, de&nbsp;realidad compartida&nbsp;en la que, por&nbsp;ambas partes, personas que precisan cuidados y personas que cuidan, se ha de replantear la autonomía y el devenir cotidiano de cada una de ellas y de todas en su conjunto.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Un salto cualitativo hacia la cultura del cuidado</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Se necesita un&nbsp;giro copernicano&nbsp;a partir de una&nbsp;mirada innovadora&nbsp;en la gestión del&nbsp;tiempo, de los&nbsp;espacios, de los&nbsp;estilos de vida. Veamos por ejemplo cómo:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Tiempos con&nbsp;ritmos menos acelerados, más armónicos que favorezcan la&nbsp;conciliación laboral&nbsp;y familiar; tiempos que propicien la&nbsp;promoción profesional&nbsp;a la vez que favorezcan el&nbsp;desarrollo personal&nbsp;tratando de minimizar las renuncias; tiempos para la&nbsp;convivencia intergeneracional&nbsp;que favorezcan el intercambio de experiencias y propicien la aproximación sin reparo,&nbsp;sin miedo a lo frágil, a lo débil, a lo sufriente.</li>



<li>Repensar los&nbsp;espacios: el diseño de las viviendas donde puedan convivir varias generaciones; adaptar las ciudades, los espacios abiertos, facilitar la accesibilidad a los desplazamientos en las ciudades y en los ámbitos rurales</li>



<li>Ahondar en el&nbsp;sentido y propósito de la vejez&nbsp;es una de las tareas pendientes de la sociedad actual, al menos en Occidente, donde se valora sobre todo la niñez y la juventud por lo que muestran de esperanza, de proyectos, de sueños. Pero la vejez&nbsp;no puede no tener sentido. El&nbsp;miedo&nbsp;o el reparo a traspasar esa superficie de arrugas, de lentitud, de limitaciones físicas, nos&nbsp;impide&nbsp;descubrir y&nbsp;extraer los tesoros escondidos, ignotos que posiblemente no sabríamos utilizarlos por su novedad, porque son valores de futuro que nos interpelan y aún no comprendemos su significado o éstos nos invitan a cambios profundos que demandan un enorme esfuerzo social.&nbsp;&nbsp;</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Necesitamos avanzar hacia una&nbsp;cultura de los cuidados, comenzando desde la infancia en las familias y en los centros educativos; promover el&nbsp;acercamiento intergeneracional&nbsp;que permita entender nuestra vejez, a la que posiblemente llegaremos. Promover más visibilidad en los medios de iniciativas que acerquen y permitan conocer mejor la diversidad contenida en esta etapa vital y los valores que ofrece.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La vejez es nuestra vejez, la de cada persona que ya llevamos dentro el anciano o anciana que posiblemente llegaremos a ser. Reconozcamos el giro copernicano para caminar hacia una sociedad en donde&nbsp;nadie sobra;&nbsp;todos sumamos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Remedios ORTIZ JURADO</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente: <a href="https://www.revistare.com/2022/04/hacia-una-cultura-de-los-cuidados/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.revistare.com/2022/04/hacia-una-cultura-de-los-cuidados/</a></p>
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		<title>Interculturalidad no es comodidad</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Elisabet Juanola Soria]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Jan 2023 15:36:38 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Caseidad y convivencia]]></category>
		<category><![CDATA[Familias y relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[Libertad]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<category><![CDATA[convivencia]]></category>
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		<category><![CDATA[tolerancia]]></category>
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					<description><![CDATA[Lo irreversible del proceso de interculturalidad que vivimos se hace naturalidad en la vida de los jóvenes Afortunadamente la lengua está viva y seguimos creando conceptos a la par con nuestros cambios. Unas veces conviven palabras antiguas y conceptos nuevos con bastante soltura; otras, los sonidos resultan extraños y obsoletos. Por ejemplo, éste parece ser el caso de la&#160;indulgencia, concepto vigente al que conviene apelar a pesar de la reticencia que produce el sonido de la palabra. Y como ésta, muchas palabras más. En cambio, un concepto bastante nuevo, como es el de&#160;interculturalidad, combina bien con un sonido familiar a nuestros oídos, la palabra&#160;cultura. La interculturalidad es algo nuevo y que se renueva constantemente, porque se trata de la convivencia activa, de construir algo con lo que yo tengo y lo que tú tienes. Hoy, cuando las fronteras tienden a desaparecer y en vez de devaluarse la moneda nacional lo hace el petróleo, la interculturalidad es lo más normal del mundo. Por ejemplo, Occidente convive con el mundo árabe-musulmán; y los pueblos andinos, por su parte, habitan las costas hablando en una mezcla que conjuga los idiomas de las costas con los de la región andina, al tiempo que degustan sus propios platos junto con la «comida chatarra». La interculturalidad no tiene nada de comodidad, y no por ello es&#160;mala&#160;o&#160;fea&#160;(conceptos que están en cuarentena porque ya nada es tan absoluto). Convivir codo a codo con culturas, costumbres, convicciones muy diversas obliga a tomar partido. La&#160;tolerancia&#160;—concepto que hace menos de una década estuvo sobre el tapete—, hoy no sirve. Recordemos que&#160;tolerancia&#160;es sinónimo de soportar, ni siquiera es respetar; solamente soportar la existencia de algo que no me gusta. La tolerancia hoy por hoy es breve y transitoria, porque por obligación hay que tomar partido: o me inculturizo (me adapto y comparto cosas) o vivo contra el mundo que me resulta adverso, porque no me adapto a él (pero eso, por el momento, es una enfermedad, o varias). Antes —no hace mucho tiempo— los niños casi no contaban en las decisiones de los adultos; ellos tenían que aprender a adaptarse (a veces sobrevivir) a las decisiones —o a las no-decisiones— de los adultos; decisiones que configuraban el entorno en el que vivían. Sin embargo, hoy, los jóvenes toman parte en las decisiones y nos dan grandes lecciones. Su capacidad de aprendizaje y su poco aferramiento a las costumbres hacen que se den pasos en la convivencia intercultural que nos empujan a tener que sonreír al vecino: ¿cómo no hacerlo, si mi hijo se da besos con su hija? Pero el camino es largo: la dosis de profundidad para entender un beso requiere de muchos pasos previos, de respeto, de lectura, de observación y de silencio. Por eso, la inculturalidad —que también es un negocio, que responde a injusticias que obligan a las personas a irse de sus lugares de origen—, es, por sobre todas las cosas, un ejercicio de la libertad. Somos tan libres que podemos desarrollar nuestra propia vida con todo lo que el otro me muestra de la suya y eso, además, es profundamente bello. Elisabet JUANOLA Fuente: https://www.revistare.com/2018/12/interculturalidad-no-es-comodidad/]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/14-pixabay.jpg" alt="" class="wp-image-2305" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/14-pixabay.jpg 1024w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/14-pixabay-300x225.jpg 300w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/14-pixabay-768x576.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Fotografía: Pixabay</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Lo irreversible del proceso de interculturalidad que vivimos se hace naturalidad en la vida de los jóvenes</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Afortunadamente la lengua está viva y seguimos creando conceptos a la par con nuestros cambios. Unas veces conviven palabras antiguas y conceptos nuevos con bastante soltura; otras, los sonidos resultan extraños y obsoletos. Por ejemplo, éste parece ser el caso de la&nbsp;<em>indulgencia</em>, concepto vigente al que conviene apelar a pesar de la reticencia que produce el sonido de la palabra. Y como ésta, muchas palabras más. En cambio, un concepto bastante nuevo, como es el de&nbsp;<em>interculturalidad</em>, combina bien con un sonido familiar a nuestros oídos, la palabra&nbsp;<em>cultura</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La interculturalidad es algo nuevo y que se renueva constantemente, porque se trata de la convivencia activa, de construir algo con lo que yo tengo y lo que tú tienes. Hoy, cuando las fronteras tienden a desaparecer y en vez de devaluarse la moneda nacional lo hace el petróleo, la interculturalidad es lo más normal del mundo. Por ejemplo, Occidente convive con el mundo árabe-musulmán; y los pueblos andinos, por su parte, habitan las costas hablando en una mezcla que conjuga los idiomas de las costas con los de la región andina, al tiempo que degustan sus propios platos junto con la «comida chatarra».</p>



<p class="wp-block-paragraph">La interculturalidad no tiene nada de comodidad, y no por ello es&nbsp;<em>mala</em>&nbsp;o&nbsp;<em>fea</em>&nbsp;(conceptos que están en cuarentena porque ya nada es tan absoluto). Convivir codo a codo con culturas, costumbres, convicciones muy diversas obliga a tomar partido. La&nbsp;<em>tolerancia</em>&nbsp;—concepto que hace menos de una década estuvo sobre el tapete—, hoy no sirve. Recordemos que&nbsp;<em>tolerancia</em>&nbsp;es sinónimo de soportar, ni siquiera es respetar; solamente soportar la existencia de algo que no me gusta. La tolerancia hoy por hoy es breve y transitoria, porque por obligación hay que tomar partido: o me inculturizo (me adapto y comparto cosas) o vivo contra el mundo que me resulta adverso, porque no me adapto a él (pero eso, por el momento, es una enfermedad, o varias).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes —no hace mucho tiempo— los niños casi no contaban en las decisiones de los adultos; ellos tenían que aprender a adaptarse (a veces sobrevivir) a las decisiones —o a las no-decisiones— de los adultos; decisiones que configuraban el entorno en el que vivían. Sin embargo, hoy, los jóvenes toman parte en las decisiones y nos dan grandes lecciones. Su capacidad de aprendizaje y su poco aferramiento a las costumbres hacen que se den pasos en la convivencia intercultural que nos empujan a tener que sonreír al vecino: ¿cómo no hacerlo, si mi hijo se da besos con su hija?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el camino es largo: la dosis de profundidad para entender un beso requiere de muchos pasos previos, de respeto, de lectura, de observación y de silencio. Por eso, la inculturalidad —que también es un negocio, que responde a injusticias que obligan a las personas a irse de sus lugares de origen—, es, por sobre todas las cosas, un ejercicio de la libertad. Somos tan libres que podemos desarrollar nuestra propia vida con todo lo que el otro me muestra de la suya y eso, además, es profundamente bello.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Elisabet JUANOLA</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente: <a href="https://www.revistare.com/2018/12/interculturalidad-no-es-comodidad/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.revistare.com/2018/12/interculturalidad-no-es-comodidad/</a></p>
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