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	<title>Claudia Soberón, autor en Colegiata Cielo en la Tierra</title>
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	<title>Claudia Soberón, autor en Colegiata Cielo en la Tierra</title>
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		<title>Ser para los otros corresponsablemente</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 May 2023 21:14:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Antropología]]></category>
		<category><![CDATA[Emociones]]></category>
		<category><![CDATA[Familias y relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[Salud]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
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		<category><![CDATA[soledad]]></category>
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					<description><![CDATA[Recientemente vino a mi memoria una escena de la película El Naufrago. El personaje de Tom Hanks dejaba su huella, de sangre, en un balón de futbol. Lo que me impresionó fue que, en ese balón, empezó a ver a un ser con el cual interactuar y, más tarde, a un amigo por el cual arriesgaría su vida. Me puso a pensar en la capacidad que tenemos los seres humanos de idear formas para no sentirnos solos, para sentirnos acompañados, escuchados, amados, comprendidos y, también, para acompañar, escuchar, etc. &#160;¡Qué sólo se sentiría! Abandonado a su suerte en aquella isla, sin nadie con quien contar, completamente a la deriva de la vida, de los amigos, de la familia y, quizá, de él mismo. ¡Necesitaba un amigo! Las personas no estamos hechas para la soledad, esa que te margina del mundo, que te vacía de tu propia humanidad y te deja desorientado. Estamos hechos para darnos, para recibir, para amar y dejarnos amar. Estamos hechos para el otro, en las buenas y en las malas. Es bueno, sin embargo, tener momentos para hacer soledad y silencio en donde nos encontramos con nosotros mismos, nos centramos, serenamos para poner aquello que tenemos y somos al servicio del otro. Y así crecemos y amamos más plenamente. Nuestra vida y acciones toman otra dimensión cuando se colocan en relación a los demás. ¿No te pasa que cuando sabes que alguien vendrá a tu casa te esmeras más en arreglar tu espacio? ¿No te pasa que si te vas de vacaciones solo lo primero que quieres hacer es contar cómo te ha ido, incluso llevas recuerdos de ese viaje? ¿No te pasa que tu trabajo adquiere otra perspectiva cuando te das cuenta que afecta positivamente a los demás y añades valor a sus vidas? ¿No te pasa que cuando un amigo sufre, sufres con él? &#160;¿Por qué? Porque da sentido a nuestras vidas sabernos parte de los demás, y saber a los demás parte de nosotros. Los demás dan sentido a nuestro ser; nos conocemos a través de ellos, y ellos a través de nosotros. Es lo que nos hace humanos, y es lo que valoramos más; es en ese darse que alcanzamos la máxima plenitud como seres humanos. Nuestra esencia no es solitaria sino&#160;relacional. Si no me doy, si mi esfuerzo, tiempo, trabajo, atención no se enfocan en quien me rodea, no sirve para nada. Cuánto nos ha costado el confinamiento, esa lejanía física. Y, sin embargo, cuántas bellas iniciativas fraternas han surgido para hacer que el dolor ajeno fuera menor. Fuimos creados para la relación, para la donación, para el amor, que se vuelve plena cuando me ofrezco. Cuando hago de mi vida una obra de arte en la entrega y el servicio. Y ahí, logro conocerme más profundamente para saber también cómo recibir. Somos para los demás; somos expresión que se comparte, vínculo, fuente y recipiente. El Naufrago buscó esa forma de darse, de combatir su soledad, y eso le ayudó a sobrevivir 4 años en una isla desierta. Se podría decir que ese balón le salvó la vida, como nos la salva a nosotros&#160;ser para los demás&#160;amorosamente, cada día. Claudia Soberón Fuente: Nuestra Señora de la Paz y la Alegría: Pliego nº 145 (pliegotante.blogspot.com)]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="688" height="516" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/05/chico-ojo-solitario-Radu_floryn22-X-focalizada.jpg" alt="" class="wp-image-3863" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/05/chico-ojo-solitario-Radu_floryn22-X-focalizada.jpg 688w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/05/chico-ojo-solitario-Radu_floryn22-X-focalizada-300x225.jpg 300w" sizes="(max-width: 688px) 100vw, 688px" /><figcaption class="wp-element-caption">Foto: Radu_floryn22</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Recientemente vino a mi memoria una escena de la película El Naufrago. El personaje de Tom Hanks dejaba su huella, de sangre, en un balón de futbol. Lo que me impresionó fue que, en ese balón, empezó a ver a un ser con el cual interactuar y, más tarde, a un amigo por el cual arriesgaría su vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me puso a pensar en la capacidad que tenemos los seres humanos de idear formas para no sentirnos solos, para sentirnos acompañados, escuchados, amados, comprendidos y, también, para acompañar, escuchar, etc.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;¡Qué sólo se sentiría! Abandonado a su suerte en aquella isla, sin nadie con quien contar, completamente a la deriva de la vida, de los amigos, de la familia y, quizá, de él mismo. ¡Necesitaba un amigo!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las personas no estamos hechas para la soledad, esa que te margina del mundo, que te vacía de tu propia humanidad y te deja desorientado. Estamos hechos para darnos, para recibir, para amar y dejarnos amar. Estamos hechos para el otro, en las buenas y en las malas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es bueno, sin embargo, tener momentos para hacer soledad y silencio en donde nos encontramos con nosotros mismos, nos centramos, serenamos para poner aquello que tenemos y somos al servicio del otro. Y así crecemos y amamos más plenamente. Nuestra vida y acciones toman otra dimensión cuando se colocan en relación a los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿No te pasa que cuando sabes que alguien vendrá a tu casa te esmeras más en arreglar tu espacio? ¿No te pasa que si te vas de vacaciones solo lo primero que quieres hacer es contar cómo te ha ido, incluso llevas recuerdos de ese viaje? ¿No te pasa que tu trabajo adquiere otra perspectiva cuando te das cuenta que afecta positivamente a los demás y añades valor a sus vidas? ¿No te pasa que cuando un amigo sufre, sufres con él?</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;¿Por qué? Porque da sentido a nuestras vidas sabernos parte de los demás, y saber a los demás parte de nosotros. Los demás dan sentido a nuestro ser; nos conocemos a través de ellos, y ellos a través de nosotros. Es lo que nos hace humanos, y es lo que valoramos más; es en ese darse que alcanzamos la máxima plenitud como seres humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestra esencia no es solitaria sino&nbsp;<em>relacional</em>. Si no me doy, si mi esfuerzo, tiempo, trabajo, atención no se enfocan en quien me rodea, no sirve para nada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuánto nos ha costado el confinamiento, esa lejanía física. Y, sin embargo, cuántas bellas iniciativas fraternas han surgido para hacer que el dolor ajeno fuera menor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuimos creados para la relación, para la donación, para el amor, que se vuelve plena cuando me ofrezco. Cuando hago de mi vida una obra de arte en la entrega y el servicio. Y ahí, logro conocerme más profundamente para saber también cómo recibir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Somos para los demás; somos expresión que se comparte, vínculo, fuente y recipiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Naufrago buscó esa forma de darse, de combatir su soledad, y eso le ayudó a sobrevivir 4 años en una isla desierta. Se podría decir que ese balón le salvó la vida, como nos la salva a nosotros&nbsp;<em>ser para los demás</em>&nbsp;amorosamente, cada día.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Claudia Soberón</strong> </p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente: <a href="http://pliegotante.blogspot.com/2021/02/pliego-n-145.html">Nuestra Señora de la Paz y la Alegría: Pliego nº 145 (pliegotante.blogspot.com)</a></p>
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		<title>Mirar con ojos nuevos</title>
		<link>https://colegiatacieloenlatierra.org/2023/02/mirar-con-ojos-nuevos/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudia Soberón]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 09 Feb 2023 06:11:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Espiritualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Familias y relaciones humanas]]></category>
		<category><![CDATA[Soledad y silencio]]></category>
		<category><![CDATA[Temas]]></category>
		<category><![CDATA[contemplar]]></category>
		<category><![CDATA[cuestionarse]]></category>
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					<description><![CDATA[Me gusta ir al mar y perderme mirando el horizonte o a la cima de una montaña y observar la ciudad ante mí. En definitiva, me da serenidad la idea de tomar perspectiva. Mirar lo mismo desde otro punto de vista. La imagen de la montaña me la enseñó mi papá cuando era niña. Cuando atravesamos una dificultad nuestra mente intenta encontrar la forma de volverla más llevadera. Una forma es hacer una pausa y tomar perspectiva, mirarla casi como en una pantalla, desde fuera, para llegar a resolver el problema o aceptarlo si no está en nuestras manos su solución. Por eso muchas veces buscamos la soledad y el silencio. Porque en el silencio, podemos escuchar otra voz.&#160; Pero ¿qué pasa cuando no existe la posibilidad de ir a una montaña o a la playa o a ningún otro sitio? Cuando nos encontramos en medio de la realidad con la que lidiar.&#160; Los seres humanos tenemos la habilidad de generar perspectiva desde donde estemos aprendiendo a preguntarnos de forma constructiva. Ante una situación determinada puedo decir&#160;¿por qué yo?&#160;o&#160;¿qué puedo aprender de esto?&#160; Según el físico teórico&#160;Jyri Kuusela,&#160;de la Agencia Espacial Europea (ESA),&#160;«el cerebro siempre está&#160;trabajando, aunque estés sentado sin hacer nada, y puede ser enseñado para actuar en nuestro beneficio”.&#160; El hombre genera alrededor de&#160;60.000 pensamientos al día&#160;y la mayoría son negativos, repetitivos y del pasado.&#160; Además de los miles de pensamientos que producimos, solemos cuestionarnos o a los demás alrededor de&#160;300 veces al día.&#160;Por lo tanto, podemos intuir cuán importante son las preguntas y pensamientos que tenemos, estos&#160;generan creencias&#160;sobre nosotros mismos y los demás. Ante la vastedad de pensamientos que producimos hemos de elegir pensar y preguntar lo que nos sugiera una salida o una respuesta para el bienestar. Tony Robbins en su libro&#160;Despertando al gigante interior&#160;(Awaken the Giant Within), describe cómo enfocar los eventos de la vida a través de sanos cuestionamientos, de modo que se vuelvan posibilidad y no obstáculo.&#160;Porque de la manera en que te cuestionas, enfrentas la vida y te relacionas.&#160; Las preguntas&#160;cambian&#160;la atención a lo que estoy preguntando y, por ende, cómo me siento; cambian el estado emocional, y cambian las herramientas a disposición, crean perspectiva.&#160; Esta pandemia es una buena oportunidad para poner en práctica esta capacidad humana para cambiar no lo sucedido, sino la experiencia que tenemos al respecto. Muchísima gente ha sufrido conjunta e individualmente. Y también mucha de ella ha decidido volver este momento uno de&#160;aprendizaje, de superación, de ayuda y solidaridad.&#160; Jesús solía cuestionar a sus discípulos constantemente, los animaba a plantearse las cosas siempre desde una perspectiva nueva. “¿Quién dice la gente que soy yo?”&#160;(Mt&#160;16,15), “¿Creéis que puedo hacer esto?”&#160;(Mt 9,28), “¿Cómo creerán cuando les hable de las cosas del cielo?”&#160;(Jn 3,12). Uno de los estilos pedagógicos de Jesús son las preguntas.&#160; Podemos mirar una pérdida, una enfermedad, una separación con ojos que nos dejen&#160;anclados en la angustia&#160;-(¿por qué yo?, ¿por qué me pasó a mí?)-&#160;o que faciliten el crecimiento, el aprendizaje y el amor&#160;(¿qué me enseña esto?, ¿qué puedo dar de mí en esta circunstancia?, ¿qué elementos tengo a disposición para salir adelante?)-. La nueva mirada no quitará el dolor, hay que aceptarlo, pero sí cambia mi experiencia del dolor.&#160; Las herramientas humanas que hemos recibido son sostenidas por la fe y la esperanza con la que abordamos la vida para&#160;generar nuevas creencias vitales.&#160; Tenemos la capacidad para producir nuevas vivencias a partir de lo que nos sucede, y para ello es necesario ejercitar nuestra mente a saber&#160;contarnos lo mismo de una manera que nos impulse hacia delante, nos enraíce humildemente en nuestro límite y nos haga mirar con ojos nuevos.&#160; Claudia Soberón Fuente: Colegiata de Nuestra Señora del Cielo: JULIO 2021 (colegiatansdc.blogspot.com)]]></description>
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<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="684" src="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-1024x684.jpg" alt="" class="wp-image-2539" srcset="https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-1024x684.jpg 1024w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-300x200.jpg 300w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-768x513.jpg 768w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-391x260.jpg 391w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-1536x1025.jpg 1536w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L-1320x881.jpg 1320w, https://colegiatacieloenlatierra.org/wp-content/uploads/2023/01/Depositphotos_190339410_L.jpg 2000w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Fuente: Depositphotos</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Me gusta ir al mar y perderme mirando el horizonte o a la cima de una montaña y observar la ciudad ante mí. En definitiva, me da serenidad la idea de tomar perspectiva. Mirar lo mismo desde otro punto de vista. La imagen de la montaña me la enseñó mi papá cuando era niña.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando atravesamos una dificultad nuestra mente intenta encontrar la forma de volverla más llevadera. Una forma es hacer una pausa y tomar perspectiva, mirarla casi como en una pantalla, desde fuera, para llegar a resolver el problema o aceptarlo si no está en nuestras manos su solución. Por eso muchas veces buscamos la soledad y el silencio. Porque en el silencio, podemos escuchar otra voz.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ¿qué pasa cuando no existe la posibilidad de ir a una montaña o a la playa o a ningún otro sitio? Cuando nos encontramos en medio de la realidad con la que lidiar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los seres humanos tenemos la habilidad de generar perspectiva desde donde estemos aprendiendo a preguntarnos de forma constructiva. Ante una situación determinada puedo decir&nbsp;<em>¿por qué yo?</em>&nbsp;o&nbsp;<em>¿qué puedo aprender de esto?</em>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el físico teórico&nbsp;Jyri Kuusela,&nbsp;de la Agencia Espacial Europea (ESA),&nbsp;«<em>el cerebro siempre est</em><em>á&nbsp;</em><em>trabajando, aunque est</em><em>é</em><em>s sentado sin hacer nada, y puede ser enseñado para actuar en nuestro beneficio”.</em>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hombre genera alrededor de&nbsp;60.000 pensamientos al día&nbsp;y la mayoría son negativos, repetitivos y del pasado.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de los miles de pensamientos que producimos, solemos cuestionarnos o a los demás alrededor de&nbsp;300 veces al día.&nbsp;Por lo tanto, podemos intuir cuán importante son las preguntas y pensamientos que tenemos, estos&nbsp;generan creencias&nbsp;sobre nosotros mismos y los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la vastedad de pensamientos que producimos hemos de elegir pensar y preguntar lo que nos sugiera una salida o una respuesta para el bienestar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tony Robbins en su libro&nbsp;Despertando al gigante interior&nbsp;<em>(Awaken the Giant Within)</em>, describe cómo enfocar los eventos de la vida a través de sanos cuestionamientos, de modo que se vuelvan posibilidad y no obstáculo.&nbsp;Porque de la manera en que te cuestionas, enfrentas la vida y te relacionas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las preguntas&nbsp;cambian&nbsp;la atención a lo que estoy preguntando y, por ende, cómo me siento; cambian el estado emocional, y cambian las herramientas a disposición, crean perspectiva.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta pandemia es una buena oportunidad para poner en práctica esta capacidad humana para cambiar no lo sucedido, sino la experiencia que tenemos al respecto. Muchísima gente ha sufrido conjunta e individualmente. Y también mucha de ella ha decidido volver este momento uno de&nbsp;aprendizaje, de superación, de ayuda y solidaridad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Jesús solía cuestionar a sus discípulos constantemente, los animaba a plantearse las cosas siempre desde una perspectiva nueva. “<em>¿Quién dice la gente que soy yo?”</em>&nbsp;(Mt&nbsp;16,15), “<em>¿Creéis que puedo hacer esto?”&nbsp;</em>(Mt 9,28), “<em>¿Cómo creer</em><em>á</em><em>n cuando les hable de las cosas del cielo?”&nbsp;</em>(Jn 3,12). Uno de los estilos pedagógicos de Jesús son las preguntas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Podemos mirar una pérdida, una enfermedad, una separación con ojos que nos dejen&nbsp;anclados en la angustia&nbsp;-(<em>¿por qué yo?, ¿por qué me pasó a mí?</em>)-&nbsp;o que faciliten el crecimiento, el aprendizaje y el amor&nbsp;(<em>¿qué me enseña esto?, ¿qué puedo dar de mí en esta circunstancia?, ¿qué elementos tengo a disposición para salir adelante?</em>)-. La nueva mirada no quitará el dolor, hay que aceptarlo, pero sí cambia mi experiencia del dolor.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las herramientas humanas que hemos recibido son sostenidas por la fe y la esperanza con la que abordamos la vida para&nbsp;generar nuevas creencias vitales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tenemos la capacidad para producir nuevas vivencias a partir de lo que nos sucede, y para ello es necesario ejercitar nuestra mente a saber&nbsp;contarnos lo mismo de una manera que nos impulse hacia delante, nos enraíce humildemente en nuestro límite y nos haga mirar con ojos nuevos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Claudia Soberón</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuente: <a href="https://colegiatansdc.blogspot.com/2021/07/julio-2021.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Colegiata de Nuestra Señora del Cielo: JULIO 2021 (colegiatansdc.blogspot.com)</a></p>
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